Thursday, October 31, 2024

Profeta en Israel

Evangelio

Lc 13, 31-35

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le dijeron: “Vete de aquí, porque Herodes quiere matarte”.

Él les contestó: “Vayan a decirle a ese zorro que seguiré expulsando demonios y haciendo curaciones hoy y mañana, y que al tercer día terminaré mi obra. Sin embargo, hoy, mañana y pasado mañana tengo que seguir mi camino, porque no conviene que un profeta muera fuera de Jerusalén.

¡Jerusalén, Jerusalén, que matas y apedreas a los profetas que Dios te envía! ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como la gallina reúne a sus pollitos bajo las alas, pero tú no has querido!

Así pues, la casa de ustedes quedará abandonada. Yo les digo que no me volverán a ver hasta el día en que digan: ‘¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!’ 


Meditacion:

A Jesús le aconsejaban que dejara su misión porque era difícil; estaba perseguido. Le aconsejaban que huyera. Su vida corría peligro inminente. Pero Jesús responde que la gallina protege a sus polluelos.

Es decir: ante la dificultad, una armadura que parece conducir directamente a la muerte; frente a la posible persecución y muerte una protección de simples alas de gallina con una capacidad de defensa muy limitada.

Son las paradojas cristianas. La fe no las discute, porque se basan en la Roca de la Palabra de Dios. Se trata de esa firme y segura convicción de la fuerza imparable de la Resurrección. Lo que toca es resistir, orar y suplicar, como dice Pablo a los efesios. Es también pedir el valor de hablar, proclamar y denunciar. Y decir, como Jesús, “debo continuar hoy y mañana y el día siguiente”. Porque el profeta debe mantenerse en “Jerusalén”, aunque eso signifique su muerte. Aunque nuestras alas sean tan aparentemente poco poderosas ante el como las de la gallina. Aunque nuestra armadura sea algo tan aparentemente fracasado como la Cruz. Dos mil años de salvación; la voz segura de la Vida, nos dicen, una y otra y otra vez, que las apariencias engañan. Esta es nuestra fe. ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!

 

Wednesday, October 30, 2024

Los ultimos


 Evangelio

Lc 13, 22-30

En aquel tiempo, Jesús iba enseñando por ciudades y pueblos, mientras se encaminaba a Jerusalén. Alguien le preguntó: "Señor, ¿es verdad que son pocos los que se salvan?"

Jesús le respondió: "Esfuércense en entrar por la puerta, que es angosta, pues yo les aseguro que muchos tratarán de entrar y no podrán. Cuando el dueño de la casa se levante de la mesa y cierre la puerta, ustedes se quedarán afuera y se pondrán a tocar la puerta, diciendo: 'Señor, ábrenos'. Pero él les responderá: 'No sé quiénes son ustedes'. Entonces le dirán con insistencia: 'Hemos comido y bebido contigo y tú has enseñado en nuestras plazas'. Pero él replicará: 'Yo les aseguro que no sé quiénes son ustedes. Apártense de mí, todos ustedes los que hacen el mal'. Entonces llorarán ustedes y se desesperarán, cuando vean a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes se vean echados fuera. Vendrán muchos del oriente y del poniente, del norte y del sur, y participarán en el banquete del Reino de Dios.

Pues los que ahora son los últimos, serán los primeros; y los que ahora son los primeros, serán los últimos".


Meditacion:

La hospitalidad de Dios es infinita y magnífica. Parece tener una puerta no ya ancha, sino ni siquiera puerta. No hay límites: todo está abierto amplia y generosamente. Pero hoy se habla de puerta estrecha y esto parece algo un poco contradictorio. Esforzaos por entrar por la puerta estrecha. Es casi como decir, no penséis que entráis por derecho ni que podéis abusar de la bondad de Dios. Porque la hospitalidad infinita de Dios supone una serie de opciones de seguimiento. No entrarán (aunque no haya puerta) quienes pretendan construir la casa a su medida; quienes se empeñen en que, el que no haya puerta, quiera decir carta abierta para hacer el mal. No entrarán quienes no hayan extendido a su vez, la hospitalidad al Dios que viene y pide verdad, bondad, belleza, justicia, generosidad, seguimiento sacrificado. La hospitalidad de Dios tiene dos vías. Entramos en Dios y tenemos que dejar a Dios entrar.

En el pasaje de Lucas hay también una acusación velada a quienes se creen que ya están dentro, que tienen derecho a estar dentro y que son los elegidos de Dios… vendrán otros (vendrán de oriente y occidente); es decir, vendrán los que no se han creído depositarios de la justicia de Dios pero han hecho el bien y han querido entrar por la puerta estrecha de la generosidad, la compasión y el sacrificio, la abnegación, paz. Los que han dejado entrar la bondad, la belleza y la verdad de Dios en su vida.  Los otros, por mucho que pensaran que ya estaban dentro o que no había puerta y podrían tener una vida a su propia medida; los que se sentían con el derecho y todos los privilegios, no podrán entrar. No se salvarán, no porque Dios cierre puertas, sino porque se han negado a entrar por las puertas de Dios, estrechas y abiertas al mismo tiempo. Y porque se han negado a dejar entrar al Dios que pide verdad, justicia, bondad, generosidad, servicio y desprendimiento de uno mismo.


Tuesday, October 29, 2024

Semillas

Evangelio

Lc 13, 18-21

En aquel tiempo, Jesús dijo: “¿A qué se parece el Reino de Dios? ¿Con qué podré compararlo? Se parece a la semilla de mostaza que un hombre sembró en su huerta; creció y se convirtió en un arbusto grande y los pájaros anidaron en sus ramas”.

Y dijo de nuevo: “¿Con qué podré comparar al Reino de Dios? Con la levadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina y que hace fermentar toda la masa”.



Meditacion:

Frecuentemente, cuando se habla de “construir el Reino” inmediatamente se piensa en lucha por la justicia. Eso también, claro está. Hay que buscar el Reino de Dios y su justicia. Pero no es simplemente una lucha de activistas contra la pobreza, la injusticia o los derechos humanos en este mundo. No se trata de una ONG más. “Construir el Reino”, o mejor dicho, dejar que Dios reine, siempre pasa por “no ser nadie”; por ser semilla y masa dócil. Por ser sembrador confiado y amasador paciente. Nada fácil. Pasar por el sacrificio y la muerte diaria con una confianza inquebrantable. El Rey hará lo que tenga que hacer con esta insignificancia.

 

Monday, October 28, 2024

Los 12


 Evangelio

Lc 6, 12-16

Por aquellos días, Jesús se retiró al monte a orar y se pasó la noche en oración con Dios.

Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, eligió a doce de entre ellos y les dio el nombre de apóstoles. Eran Simón, a quien llamó Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y Juan; Felipe y Bartolomé; Mateo y Tomás; Santiago, el hijo de Alfeo, y Simón, llamado el Fanático; Judas, el hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue el traidor.


Meditacion:

Hoy hablamos de casas. O, más bien, de casa, en singular. La palabra casa en hebreo (beyt), tiene una significación mucho mayor que un simple edificio. Es familia extensa (la casa de Israel, “toda su casa””, es vida (Betesda: casa del agua; Belén: casa de pan), es pueblo. Cuando Cornelio y “toda su casa” se convierten al cristianismo, no es una pura imposición del padre de familia; la identidad personal es parte de la identidad como pueblo. La fe personal profesada se hace en el seno de una familia, y no aisladamente.  Cuando Pablo dice a los efesios que “ya no son extranjeros”, no es únicamente para darles carta de ciudadanía, sino que reconoce su pertenencia a la familia, a la casa, su identidad. E incluso va más allá: somos la casa de Dios, edificada, ensamblada, piedra sobre piedra viva. Vamos agregándonos, insertándonos en Cristo, piedra angular de todo el edificio. “Ya no son extranjeros” no sería entonces solamente un alegato en favor de los inmigrantes. Es algo mucho más profundo: es más bien una llamada a ser parte del edificio, hogar, familia, vida, casa, pueblo, No ser extranjero es ser parte de la familia: ser casa, ser pueblo. Y eso tiene consecuencias para toda la vida. Vivir ahora como piedra viva es ser fiel a la noticia de salvación de Cristo; es seguimiento y discipulado. Es permanencia en esa vida y ese pan.

Por eso, la llamada de Jesús a los doce es mucho más que una anécdota de “seguimiento”. Es un cambio total de identidad. Esos doce (incluido el que lo traicionaría, que negó su propio ser) son ahora otra cosa: son parte de esta “casa”. Y son parte importantísima: son los doce de la casa de Israel; son las columnas de esta casa. Por eso la traición de Judas supone una herida terrible, no solo para el propio Judas, sino para toda la casa. Una herida terrible que habrá que reparar inmediatamente después de la muerte de Jesús. La casa tiene que estar completa: con sus doce columnas apostólicas y con todas sus piedras vivas. No somos extranjeros.

Friday, October 25, 2024

Signo del presente


 Evangelio

Lc 12, 54-59

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: “Cuando ustedes ven que una nube se va levantando por el poniente, enseguida dicen que va a llover, y en efecto, llueve. Cuando el viento sopla del sur, dicen que hará calor, y así sucede. ¡Hipócritas! Si saben interpretar el aspecto que tienen el cielo y la tierra, ¿por qué no interpretan entonces los signos del tiempo presente? ¿Por qué, pues, no juzgan por ustedes mismos lo que les conviene hacer ahora?

Cuando vayas con tu adversario a presentarte ante la autoridad, haz todo lo posible por llegar a un acuerdo con él en el camino, para que no te lleve ante el juez, el juez te entregue a la policía, y la policía te meta en la cárcel. Yo te aseguro que no saldrás de ahí hasta que pagues el último centavo’’.



Meditacion:

En el evangelio, Jesús nos desafía a ser personas que saben interpretar los signos de los tiempos. Nos reprocha no saber discernir lo que sucede a nuestro alrededor, aunque somos capaces de prever los cambios climáticos. Esto nos interpela: ¿sabemos reconocer las necesidades de nuestro tiempo? ¿Escuchamos lo que nos quiere decir en el grito de los empobrecidos de nuestro mundo? ¿Somos capaces de juzgar lo que debemos hacer, de tomar decisiones justas y actuar con responsabilidad?

El Señor nos invita a reubicar nuestra vida desde el Evangelio mientras vamos “de camino”, mientras tenemos la oportunidad de reconciliarnos y obrar bien. Nos llama a ser sabios, no solo en los asuntos del mundo, sino en los asuntos del Reino de Dios. La vida cristiana es un camino constante de discernimiento, de búsqueda de paz y de justicia, antes de que sea demasiado tarde. Es un llamado a la responsabilidad personal, a vivir en la verdad y a construir la reconciliación donde sea necesaria.

Que, siguiendo las palabras de San Pablo, nos esforcemos por vivir en la unidad del Espíritu, y que, atentos a la enseñanza de Jesús, sepamos interpretar los tiempos y actuar con justicia y amor en cada situación que enfrentemos.

Wednesday, October 23, 2024

Estad alerta


 Evangelio

Lc 12, 39-48

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Fíjense en esto: Si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. Pues también ustedes estén preparados, porque a la hora en que menos lo piensen, vendrá el Hijo del hombre”.

Entonces Pedro le preguntó a Jesús: “¿Dices esta parábola sólo por nosotros o por todos?”

El Señor le respondió: “Supongan que un administrador, puesto por su amo al frente de la servidumbre con el encargo de repartirles a su tiempo los alimentos, se porta con fidelidad y prudencia. Dichoso ese siervo, si el amo, a su llegada, lo encuentra cumpliendo con su deber. Yo les aseguro que lo pondrá al frente de todo lo que tiene.

Pero si ese siervo piensa: ‘Mi amo tardará en llegar’ y empieza a maltratar a los otros siervos y siervas, a comer, a beber y a embriagarse, el día menos pensado y a la hora más inesperada llegará su amo y lo castigará severamente y le hará correr la misma suerte de los desleales.

El siervo que conociendo la voluntad de su amo, no haya preparado ni hecho lo que debía, recibirá muchos azotes; pero el que, sin conocerla, haya hecho algo digno de castigo, recibirá pocos.

Al que mucho se le da, se le exigirá mucho; y al que mucho se le confía, se le exigirá mucho más.



Meditacion:

En el evangelio de hoy Lucas nos presenta una fuerte llamada a la responsabilidad y a la fidelidad en nuestra vida cristiana. Jesús nos invita a estar siempre preparados, vigilantes, porque no sabemos cuándo vendrá el Hijo del hombre. La comparación con el dueño de casa que, si supiera cuándo viene el ladrón, se mantendría alerta, nos hace conscientes de la importancia de vivir cada día con la expectativa de la venida de Cristo.

Pedro pregunta si esta enseñanza es solo para los discípulos o para todos, y Jesús responde con la parábola del administrador fiel. Aquí, el Señor subraya que aquellos a quienes se les ha confiado una misión, como en el caso de los discípulos, tienen una mayor responsabilidad de ser fieles y diligentes en su servicio. El administrador que cumple su deber con dedicación y lealtad será bendecido, mientras que el que abusa de su autoridad y vive de forma desordenada será castigado severamente.

Este pasaje nos recuerda que no podemos caer en la trampa de la comodidad o la indiferencia, pensando que “el Señor tarda en llegar”. Como cristianos, todos tenemos una responsabilidad que cumplir en nuestro entorno, sea en la familia, el trabajo, la comunidad o la iglesia. Se nos ha confiado el cuidado de los demás y la misión de ser testigos del Evangelio. Jesús nos advierte que cuanto más conocimiento y más dones hemos recibido, más se espera de nosotros. Esta es una llamada a tomar en serio nuestra vocación y a vivir de acuerdo con lo que sabemos que es justo y verdadero.

Es un llamado a la coherencia: si sabemos lo que el Señor quiere de nosotros, debemos actuar en consecuencia. No basta con tener buenas intenciones; nuestras acciones deben reflejar nuestra fe y nuestro compromiso con Dios. Al final, seremos juzgados no solo por lo que hemos hecho, sino también por lo que hemos dejado de hacer con los dones y oportunidades que Dios nos ha dado.

Este evangelio nos invita a una revisión profunda sobre la responsabilidad personal y la vigilancia. Seamos como el administrador fiel, que trabaja con diligencia y amor, sabiendo que un día el Señor vendrá, y será una gran alegría ser encontrados cumpliendo su voluntad.

Tuesday, October 22, 2024

Esperar en la confianza de la fe

Evangelio

Lc 12, 35-38

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Estén listos, con la túnica puesta y las lámparas encendidas. Sean semejantes a los criados que están esperando a que su señor regrese de la boda, para abrirle en cuanto llegue y toque. Dichosos aquellos a quienes su señor, al llegar, encuentre en vela. Yo les aseguro que se recogerá la túnica, los hará sentar a la mesa y él mismo les servirá. Y si llega a medianoche o a la madrugada y los encuentra en vela, dichosos ellos”.  


Meditacion:

El evangelio de este día nos invita a vivir en una constante actitud de vigilancia y preparación, como discípulos-misioneros que esperan activamente la llegada del Señor. Jesús utiliza la imagen de los criados que esperan a su señor para ilustrar cómo debe ser nuestra disposición: con la cintura ceñida y las lámparas encendidas, listos para actuar en cualquier momento.

La enseñanza clave es estar siempre preparados, no solo para el regreso final de Jesús, sino también para los momentos en que Dios nos llama en nuestra vida diaria. Vivir en vela significa mantenernos atentos a los signos de su presencia en cada circunstancia, ser fieles en nuestras responsabilidades y estar abiertos a los llamados que nos hace el Señor a través de las personas y las situaciones que enfrentamos.

La recompensa que Jesús promete a quienes se mantienen vigilantes es sorprendente: el mismo Señor se ceñirá y servirá a sus siervos. Esta imagen es un símbolo profundo del amor y la humildad de Dios, quien no solo nos llama a estar preparados, sino que nos promete una recompensa de inmensa cercanía con Él.

Este evangelio nos motiva a no vivir en la pasividad o en la comodidad, en la distracción o la superficialidad, sino a tener una fe activa y despierta. La vida cristiana es una espera activa, un llamado a estar listos para responder al amor de Dios en cualquier momento en fidelidad creativa. Estar en vela implica tener una actitud constante de oración, de servicio y de disponibilidad, porque no sabemos el día ni la hora en que el Señor tocará a nuestra puerta.

Dichosos aquellos que viven con el corazón despierto, atentos a los pequeños llamados de cada día, porque recibirán la mayor recompensa: la presencia cercana y amorosa de Dios que se inclina para servirnos y darnos su vida.

 

Monday, October 21, 2024

Parabola de la abundancia

Evangelio

Lc 12, 13-21

En aquel tiempo, hallándose Jesús en medio de una multitud, un hombre le dijo: “Maestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia”. Pero Jesús le contestó: “Amigo, ¿quién me ha puesto como juez en la distribución de herencias?”

Y dirigiéndose a la multitud, dijo: “Eviten toda clase de avaricia, porque la vida del hombre no depende de la abundancia de los bienes que posea”.

Después les propuso esta parábola: “Un hombre rico tuvo una gran cosecha y se puso a pensar: ‘¿Qué haré, porque no tengo ya en dónde almacenar la cosecha? Ya sé lo que voy a hacer: derribaré mis graneros y construiré otros más grandes para guardar ahí mi cosecha y todo lo que tengo. Entonces podré decirme: Ya tienes bienes acumulados para muchos años; descansa, come, bebe y date a la buena vida’. Pero Dios le dijo: ‘¡Insensato! Esta misma noche vas a morir. ¿Para quién serán todos tus bienes?’ Lo mismo le pasa al que amontona riquezas para sí mismo y no se hace rico de lo que vale ante Dios”.



Meditacion:

El evangelio de hoy refuerza esta enseñanza con una advertencia contra la codicia y el apego a las riquezas. Jesús nos presenta la parábola del hombre rico que acumulaba bienes sin preocuparse por lo que verdaderamente importaba. Este hombre pensaba que su seguridad y felicidad dependían de sus posesiones materiales, pero Dios le recuerda que la vida no depende de lo que se tiene. Al final, todo lo que acumulamos aquí en la tierra no tiene valor si no somos ricos ante Dios, es decir, si no cultivamos una vida centrada en el amor, la generosidad y la justicia.

Esta advertenci es actual para nosotros hoy. Muchas veces, como el hombre de la parábola, ponemos nuestra confianza en lo que poseemos o en nuestras propias capacidades, creyendo que esas cosas nos darán seguridad. Pero Jesús nos llama a mirar más allá de lo material, a poner nuestra confianza en Dios y a vivir de manera que nuestras acciones reflejen esa confianza. La verdadera riqueza no se encuentra en los bienes acumulados, sino en una vida vivida según la voluntad de Dios, en servicio a los demás y en comunión con Él.

Que estas lecturas nos animen a alejarnos de la codicia y a vivir más plenamente la gracia que hemos recibido. Que, reconociendo que nuestra salvación es un don de Dios, podamos responder con corazones generosos, buscando ser verdaderamente ricos ante Dios, a través de nuestras buenas obras y nuestro compromiso con el Reino.

 

Saturday, October 19, 2024

Reconocer

Evangelio

Lc 12, 8-12

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Yo les aseguro que a todo aquel que me reconozca abiertamente ante los hombres, lo reconocerá abiertamente el Hijo del hombre ante los ángeles de Dios; pero a aquel que me niegue ante los hombres, yo lo negaré ante los ángeles de Dios.

A todo aquel que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero a aquel que blasfeme contra el Espíritu Santo, no se le perdonará.

Cuando los lleven a las sinagogas y ante los jueces y autoridades, no se preocupen de cómo se van a defender o qué van a decir, porque el Espíritu Santo les enseñará en aquel momento lo que convenga decir’’.



Meditacion:

Es famosa y significativa la película El Discurso del Rey porque, de alguna manera, nos hace empatizar con quien no está totalmente capacitado para una función y, así y todo, debe llevarla a cabo. Sentimos con el pobre Jorge, porque nos hemos visto en alguna situación (en nuestra propia escala) de la que no sabíamos cómo salir. El rey tenía que hablar porque no hacerlo podría llevar a su país a la catástrofe.

Pero tenemos testimonios de esto mismo todavía más antiguos. Es decir, que parece una experiencia bastante universal de inseguridad y falta de confianza en la propia capacidad. Moisés era tartamudo; Jeremías aduce que es un niño y no sabe hablar; David era el más pequeño de los hermanos y es llamado a ser rey; Amós, Nehemías…. Y luego los discípulos de Jesús, algunos hombres toscos y poco ilustrados. En todas partes está la figura del profeta renuente. ¿Cuántas veces nos hemos encontrado siendo profetas renuentes nosotros mismos? No hay ninguna certeza (y en algunos casos hay la absoluta certeza de imposibilidad) de que se pueda llevar a cabo. Y aquí se nos dice hoy que, por encima de todo problema real o imaginado de autoestima, hay que poner una confianza que casi no tiene nada que ver con nosotros: “Cuando os conduzcan a las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis de cómo o con qué razones os defenderéis o de lo que vais a decir, porque el Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que tenéis que decir»

 

Friday, October 18, 2024

La mies es mucha...


 Evangelio

Lc 10, 1-9

En aquel tiempo, Jesús designó a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde pensaba ir, y les dijo: "La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos. Pónganse en camino; yo los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero ni morral ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en una casa digan: 'Que la paz reine en esta casa'. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes se cumplirá; si no, no se cumplirá. Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: 'Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios' ".


Meditacion:

El Evangelio, que de nuevo relata el envío de los 72 de dos en dos avisa de que tal envío es “como corderos en medio de lobos”. Se los envía a un mundo hostil… quizá no más hostil que el que nos rodea hoy día, sembrando misericordia, pero dejando pasar la luz de la verdad. Se los envía a curar todo lo que anda enfermo y torcido. Y algo así es lo que se nos pide hoy a nosotros: que seamos santos dejando pasar la luz en un mundo que parece que cada día nos da una nueva bofetada de fealdad, mentira, oscuridad y corrupción. Y ahí, como corderos, o como las vidrieras, hemos de dejar pasar la luz. Y ese pasar la luz significa dar paz allá donde vayamos (desead la paz sobre la casa); procurar la justicia (el trabajador tiene derecho a su salario); anunciar el reino, que es salvación. Todo eso es expresar la gloria del Reino que es la misión de los amigos de Dios, de todos los santos, de quienes debemos ser todos los cristianos.

Thursday, October 17, 2024

Hipocrecia

Evangelio

Lc 11, 47-54

En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos y doctores de la ley: “¡Ay de ustedes, que les construyen sepulcros a los profetas que los padres de ustedes asesinaron! Con eso dan a entender que están de acuerdo con lo que sus padres hicieron, pues ellos los mataron y ustedes les construyen el sepulcro.

Por eso dijo la sabiduría de Dios: Yo les mandaré profetas y apóstoles, y los matarán y los perseguirán, para que así se le pida cuentas a esta generación de la sangre de todos los profetas que ha sido derramada desde la creación del mundo, desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías, que fue asesinado entre el atrio y el altar. Sí, se lo repito: a esta generación se le pedirán cuentas.

¡Ay de ustedes, doctores de la ley, porque han guardado la llave de la puerta del saber! Ustedes no han entrado, y a los que iban a entrar les han cerrado el paso’’.

Luego que Jesús salió de allí, los escribas y fariseos comenzaron a acosarlo terriblemente con muchas preguntas y a ponerle trampas para ver si podían acusarlo con alguna de sus propias palabras.



Meditacion:

Parece que poco tienen que ver los dientes de fieras con un pacífico molino de harina. Y ambas cosas, parece ser que tienen poco que ver con la Eucaristía.  Y sin embargo, en el imaginario de los primeros cristianos perseguidos, las cosas estaban enormemente relacionadas. Se atribuye a san Agustín una cita posterior a la vida de san Ignacio: “Contempla lo que eres. Conviértete en lo que recibes”, pero ya en la vida de los primeros cristianos había ese sentido y convicción de entrar, por la Eucaristía, en la propia vida de Cristo y hacerse uno con él, en un mismo cuerpo. El triturar la “propia harina” o, como dice el Evangelio de hoy, que el grano de trigo caiga en tierra y muera, era algo indispensable para la unión con Cristo. Por eso Ignacio dice: “Trigo soy de Cristo y seré triturado por los dientes de las fieras”. Eso era motivo de alegría, porque significaba entrar en la vida de Dios. “Donde estoy yo, ahí estará mi siervo…”

Esto suena muy bonito, pero resulta un ideal algo imposible. Supone la heroicidad de los mártires y no estamos ahí. Pero hay que ir un poco más lejos. Todos, más o menos, tenemos cerca algún “triturador”; puede ser la persona que nos molesta; o una preocupación profunda por un hijo o un familiar; o un vecino impertinente; o un jefe dominante; ¡o incluso un resfriado inoportuno! Todas estas cosas no se pueden calificar precisamente como fieras, ni como molinos que trituran, pero sí representan maneras concretas en las que uno se puede hacer cuerpo de Cristo dejando que el propio trigo se vaya pulverizando. A menudo, por esperar la ocasión heroica, los dientes de las fieras, la grandiosidad del martirio cruento, podemos ir olvidando los pequeños irritantes y trituradoras de la vida diaria. ¿Qué molino nos está haciendo harina? ¿Cómo nos puede eso ayudar a entrar en esa realidad eucarística de ser Cuerpo de Cristo?

Y por otro lado, está la advertencia. Si el grano de trigo no muere, se queda siendo meramente un grano de trigo. Y eso niega totalmente el destino de una identidad mucho más excelsa: ser cuerpo de Cristo.

 

Tuesday, October 15, 2024

Limpieza

Evangelio

Lc 11, 37-41

En aquel tiempo, un fariseo invitó a Jesús a comer. Jesús fue a la casa del fariseo y se sentó a la mesa. El fariseo se extrañó de que Jesús no hubiera cumplido con la ceremonia de lavarse las manos antes de comer.

Pero el Señor le dijo: “Ustedes, los fariseos, limpian el exterior del vaso y del plato; en cambio, el interior de ustedes está lleno de robos y maldad. ¡Insensatos! ¿Acaso el que hizo lo exterior no hizo también lo interior? Den más bien limosna de lo que tienen y todo lo de ustedes quedará limpio”.



Meditacion:

A quienes que Jesús reprende: «gente que sigue la religión del maquillaje: la apariencia, el aparentar, el hacer como que, pero dentro...». Para ellos, subrayó el Papa, Jesús usa «una imagen muy fuerte: “vosotros sois como los sepulcros blanqueados, bonitos por fuera pero dentro llenos de huesos, de muertos. «Pidamos al Señor que no nos cansemos de ir por este camino, de no cansarnos de rechazar esta religión del aparentar, del parecer, del hacer como que...». Y proceder «silenciosamente, haciendo el bien, gratuitamente como nosotros gratuitamente hemos recibido nuestra libertad interior»

 

Monday, October 14, 2024

Generacion perversa


 Evangelio

Lc 11, 29-32

En aquel tiempo, la multitud se apiñaba alrededor de Jesús y éste comenzó a decirles: “La gente de este tiempo es una gente perversa. Pide una señal, pero no se le dará más señal que la de Jonás. Pues así como Jonás fue una señal para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para la gente de este tiempo.

Cuando sean juzgados los hombres de este tiempo, la reina del sur se levantará el día del juicio para condenarlos, porque ella vino desde los últimos rincones de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.

Cuando sea juzgada la gente de este tiempo, los hombres de Nínive se levantarán el día del juicio para condenarla, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás’’.



Meditacion:

Hay personas que piden “señales” de Dios para estar seguros de que algo es voluntad de Dios o, lo que sería un poco más osado, para probar su presencia o su existencia. Además de un atrevimiento, esto parece un poco ofensivo. ¿Tiene Dios que probar su propia existencia, o su presencia?

Pero, en su misericordia, Dios no deja de enviar signos. La sonrisa de alguien en un momento difícil; una mano amiga cuando más se necesita; un momento familiar de alegría y risa; un diagnóstico médico que hace preguntarse por dónde y cómo seguir viviendo. Un encuentro con alguien que da la palabra adecuada en el momento adecuado. A veces estos pequeños signos pueden pasar desapercibidos.

Por eso hoy, pedagógicamente, se invita a recordar el signo de los signos: el signo de Jonás. El signo al que apuntan todos los signos. ¡Nada menos que una ballena! Por si acaso no se veía bien. Una ballena que, con un surtidor de agua, devuelve al profeta a la vida. Pero el signo de Jonás, a lo que apunta a su vez en realidad es a un signo incluso mayor. Porque, incluso más grande que la ballena, aunque un poco menos “visible” y mucho más glorioso, es el signo de la Cruz y luego el de la tumba de Cristo. Un brotecillo de agua (no un surtidor de ballena) del costado de Cristo da a luz a la Iglesia. Una piedra rodada de una tumba inaugura una vida eterna para quienes acepten a este Señor resucitado. Los tres días de Jonás en el vientre de la ballena, en todo su dramatismo e imposibilidad, se quedan pequeños ante los tres días de la muerte de Jesús en la tumba. ¿Qué más signo nos hace falta que la certeza de vida para siempre? ¿Qué más signo haría falta que los brazos abiertos de Cristo en la Cruz que hablan a gritos de un amor inabarcable y tremendamente misterioso?

Cada día podremos encontrarnos signos innumerables de esperanza y de vida. Todos ellos, por muy pequeños que parezcan, apuntan al signo más grande que la ballena e infinitamente más eficaz que el surtidor de agua del cetáceo. Apuntan al agua y la Sangre que dan vida y vida eterna.

Saturday, October 12, 2024

Dichosos


 Evangelio

Lc 11, 27-28

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la multitud, una mujer del pueblo, gritando, le dijo: “¡Dichosa la mujer que te llevó en su seno y cuyos pechos te amamantaron!” Pero Jesús le respondió: “Dichosos todavía más los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”.



Meditacion:

En esta fiesta de Nuestra Señora del Pilar en la que homenajeamos a la Madre de Jesús la liturgia nos regala este texto evangélico en el que Jesús homenajea a su madre dando relieve al vínculo de la fe frente al vínculo de la carne y la sangre. Y es que ésta idea racial había sido para Israel una permanente raíz de malentendidos. Se vinculaba tanto la salvación con el hecho de pertenecer al pueblo elegido, que se caía en un nacionalismo religioso excluyente. Jesús anuncia un Dios para todos, sin exclusiones, al que se llega desde la fe, no reivindicando el «pedigree» religioso. El evangelio de Juan -en especial el episodio de la samaritana-, es prototípico al respecto.

Nosotros también podemos caer en ese riesgo. «Al cielo iremos los de siempre», decía una chiste del humorista Mingote, ironizando sobre esa actitud del creyente tradicional que se fía más de la herencia recibida y las costumbres adquiridas que de la auténtica respuesta personal.

Dios no es una ‘póliza de seguros’ que se pueda conseguir a cambio de cumplir ciertos ritos o mantener ciertas conductas. Quien se acerca a Dios así corre el riesgo de manipular hasta lo más sagrado en beneficio propio. Y puede ser que tenga todos los papeles en regla, pero lo más probable es que Dios le diga: «No te conozco». Pues lo que son medios para el encuentro con Dios los ha convertido en arneses y correas para sentirse seguro. Y lo que son vías para recibir la justicia salvadora los han transformado en sistemas para sentirse justo, para autojustificarse.

Este fue el conflicto religioso de fondo con los fariseos: El pasaje del fariseo y el publicano cuando oran en el templo nos indica por donde van las preferencias de Dios.

Por tanto, universalismo sin excluisones, apertura, humildad de corazón, sentirse herederos de un don gratuito. Para que Jesús no tenga que volvernos a decir: «los publicanos y las prostitutas os precederán en el reino de los cielos…»

Friday, October 11, 2024

Reino dividido


 Evangelio
Lc 11, 15-26
En aquel tiempo, cuando Jesús expulsó a un demonio, algunos dijeron: “Éste expulsa a los demonios con el poder de Satanás, el príncipe de los demonios”. Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal milagrosa.
Pero Jesús, que conocía sus malas intenciones, les dijo: ‘’Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina y se derrumba casa por casa. Si Satanás también está dividido contra sí mismo, ¿cómo mantendrá su reino? Ustedes dicen que yo arrojo a los demonios con el poder de Satanás. Entonces, ¿con el poder de quién los arrojan los hijos de ustedes? Por eso, ellos mismos serán sus jueces. Pero si yo arrojo a los demonios por el poder de Dios, eso significa que ha llegado a ustedes el Reino de Dios.
Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros; pero si otro más fuerte lo asalta y lo vence, entonces le quita las armas en que confiaba y después dispone de sus bienes. El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama.
Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, anda vagando por lugares áridos, en busca de reposo, y al no hallarlo, dice: ‘Volveré a mi casa, de donde salí’. Y al llegar, la encuentra barrida y arreglada. Entonces va por otros siete espíritus peores que él y vienen a instalarse allí, y así la situación final de aquel hombre resulta peor que la de antes”.



Meditacion:
A los que escuchaban a Jesús y veían las cosas que hacía, todo aquello los descolocaba.  Podían haberse sentido interpelados por la acción de Jesús y pensar que allí podía haber quizá una presencia nueva y salvadora. Pero optaron por no salir de su zona de confort. Y buscaron  una solución. Si Jesús hacía esas cosas era porque él mismo estaba al servicio del jefe de los demonios. Es decir, aunque objetivamente lo que hacía Jesús era liberar a las personas del dominio del mal, ellos habían llegado a la conclusión de que eso no era más que un artificio. En realidad Jesús era el representante de Belcebú. De esa manera, ellos podían seguir tranquilos en su zona de confort, haciendo lo de siempre, sintiendo que controlaban perfectamente las relación de los hombres con Dios. No había ninguna necesidad de cambiar. Podían seguir con lo de siempre.
Jesús, si leemos atentamente y en serio el Evangelio, nos descoloca. Nos saca de nuestra zona de confort, nos invita a hacernos planteamientos nuevos, a buscar soluciones diferentes. No vale lo de siempre. El Reino nos habla de una nueva realidad. Si siempre hemos dicho que “ojo por ojo”, quizá sea tiempo de buscar caminos nuevos que nos lleven de verdad a la una mayor justicia y fraternidad. Quizá sea tiempo de pensar que no hay razón para que las cosas tengan que ser como siempre han sido y que tenemos posibilidad de cambiar, de mejorar, de ser mejores.

Thursday, October 10, 2024

Pidan y se os dara


 Evangelio

Lc 11, 5-13

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Supongan que alguno de ustedes tiene un amigo que viene a medianoche a decirle: ‘Préstame, por favor, tres panes, pues un amigo mío ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle’. Pero él le responde desde dentro: ‘No me molestes. No puedo levantarme a dártelos, porque la puerta ya está cerrada y mis hijos y yo estamos acostados’. Si el otro sigue tocando, yo les aseguro que, aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo, por su molesta insistencia, sí se levantará y le dará cuanto necesite.

Así también les digo a ustedes: Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, toquen y se les abrirá. Porque quien pide, recibe; quien busca, encuentra y al que toca, se le abre. ¿Habrá entre ustedes algún padre que, cuando su hijo le pida pan, le dé una piedra? ¿O cuando le pida pescado, le dé una víbora? ¿O cuando le pida huevo, le dé un alacrán?

Pues, si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto más el Padre celestial les dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan?’’



Meditacion:

En el Evangelio de hoy nos dice Jesús que pidamos con confianza lo que necesitamos a nuestro Padre celestial. Y que confiemos en que él nos va a dar lo que verdaderamente necesitamos.

El problema viene a veces con lo que pedimos. Porque muchas veces lo que le pedimos a Dios es que nos arregle la vida, es que nos haga lo que es de nuestra responsabilidad. Un ejemplo. ¿Cuántas veces de jóvenes pedimos que nos ayudase a aprobar un examen? Se nos olvidaba que Dios nos había regalado el mejor instrumento para eso: nuestra inteligencia y tiempo. Y que es cuestión nuestra sentarnos y trabajar. Él ya ha hecho su parte. Ahora nos toca a nosotros. Dicho en otras palabras: Dios no es una especie de remedio para todo mediante el cual nos podemos tumbar a la bartola libres de responsabilidades porque él nos va a sacar de todos los apuros.

Podemos poner otros ejemplos. Si tenemos problemas en la familia, en la relación de la pareja o con los vecinos, hay que rezar pero también hay que aplicar los remedios que Dios mismo ha puesto a nuestro alcance: nuestra inteligencia, nuestro coraje, nuestra capacidad de diálogo, nuestra capacidad de perdón y reconciliación… todo eso es lo que Dios nos da y nos regala. Todo eso es su respuesta a nuestra oración. Todo eso lo tenemos que poner a trabajar para resolver los problemas. En ningún caso es cuestión de que podamos cerrar los ojos y en un momento Dios va a hacer el milagro, de tal manera que, cuando abramos los ojos, ya estará todo resuelto.

Dios nos da su Espíritu Santo. Dios nos da su fuerza y su gracia. Dios ha puesto el Evangelio en nuestras manos. Nos ha hecho libres y capaces de tomar decisiones. Le tenemos que pedir que nos ayude a ser más libres, a madurar como personas, a ser más responsables de nuestras vidas, a incrementar nuestra capacidad de perdón. Todo eso le podemos pedir con la seguridad de que nos lo dará. Lo que seguro que no va a hacer es el examen por nosotros.


Wednesday, October 9, 2024

Padre nuestro


 Evangelio

Lc 11, 1-4

Un día, Jesús estaba orando y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: "Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos".

Entonces Jesús les dijo: "Cuando oren, digan:

Padre, santificado sea tu nombre,

venga tu Reino,

danos hoy nuestro pan de cada día

y perdona nuestras ofensas,

puesto que también nosotros perdonamos

a todo aquel que nos ofende,

y no nos dejes caer en tentación".



Meditacion:

En el evangelio Jesús nos enseña la oración del Padrenuestro. Es la respuesta a la inquietud de sus discípulos por la oración: “Señor, enséñanos a orar”. Es la oración fundamental, es decir la que nos lleva a fondo de nuestra fe, a nuestra experiencia filial. El Padrenuestro es un maravilloso y sencillo mapa para viajar al centro. En la versión de Lucas, nos lleva al centro a través de cuatro peticiones esenciales: el reino, el pan, el perdón, la preservación de la tentación. Jesús ora porque necesita viajar al centro de su experiencia filial, porque necesita respirar el cariño de su Abbá. Jesús es el gran experto del «viaje al centro». Y, desde el centro, se conecta con todos y con todo. Sé que estas expresiones pueden malentenderse en tiempos en que hemos hablado, más bien, de la necesidad de viajar la periferia. No hay contradicción. Aquí el «centro» no significa el ámbito del poder sino el núcleo de la persona, su corazón. Viajar al centro es viajar al santuario de nuestra identidad, en el que descubrimos a Dios, nos descubrimos a nosotros mismos de un modo nuevo, nos vinculamos a los demás en la raíz y nos insertamos en el mundo. Por eso orar es como respirar.

Tuesday, October 8, 2024

La mejor parte


 Evangelio

Lc 10, 38-42

En aquel tiempo, entró Jesús en un poblado, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Ella tenía una hermana, llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra. Marta, entre tanto, se afanaba en diversos quehaceres, hasta que, acercándose a Jesús, le dijo: “Señor, ¿no te has dado cuenta de que mi hermana me ha dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude”.

El Señor le respondió: “Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y nadie se la quitará”.


Meditacion:

El Evangelio narra el encuentro de Jesús con Marta y María. Podemos preguntarnos si es lícita la actitud de María, sentada a los pies de Jesús y conversando tranquilamente con Él, mientras Marta se afana en los quehaceres de la casa. ¿podríamos trasladar la pregunta a nuestro tiempo en que hay tantas cosas que hacer? Jesús le dice a Marta que sólo hay una cosa necesaria. Muchos hombres y mujeres descubren esta verdad en el momento de su muerte. Es como si, al final del camino, con la perspectiva de toda su existencia delante de los ojos, percibieran de golpe lo que merece la pena y lo que es puro relleno. Algunos, «por revelación», descubren esto mucho antes y tratan de conducirse de un modo nuevo, dando valor al estar «a los pies del Señor» (tanto en su vertiente contemplativa, como en su vertiente activa).

¿Quién nos va a ayudar a descubrir el poder transformador de una vida planteada de este modo?

Monday, October 7, 2024

Projimo

Evangelio

Lc 10, 25-37

En aquel tiempo, se presentó ante Jesús un doctor de la ley para ponerlo a prueba y le preguntó: “Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna?” Jesús le dijo: “¿Qué es lo que está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?” El doctor de la ley contestó: “Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu ser, y a tu prójimo como a ti mismo”. Jesús le dijo: “Has contestado bien; si haces eso, vivirás”.

El doctor de la ley, para justificarse, le preguntó a Jesús: “¿Y quién es mi prójimo?” Jesús le dijo: “Un hombre que bajaba por el camino de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos ladrones, los cuales lo robaron, lo hirieron y lo dejaron medio muerto. Sucedió que por el mismo camino bajaba un sacerdote, el cual lo vio y pasó de largo. De igual modo, un levita que pasó por ahí, lo vio y siguió adelante. Pero un samaritano que iba de viaje, al verlo, se compadeció de él, se le acercó, ungió sus heridas con aceite y vino y se las vendó; luego lo puso sobre su cabalgadura, lo llevó a un mesón y cuidó de él. Al día siguiente sacó dos denarios, se los dio al dueño del mesón y le dijo: ‘Cuida de él y lo que gastes de más, te lo pagaré a mi regreso’.

¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del hombre que fue asaltado por los ladrones?’’ El doctor de la ley le respondió: “El que tuvo compasión de él”. Entonces Jesús le dijo: “Anda y haz tú lo mismo”.



Meditacion:

Cada vez que enarbolamos frases rotundas como: «Esta clarísimo en el evangelio que» o «Hay que cortar por lo sano» es como para echarse a temblar solemos estar más frente a nuestra particular interpretación del Evangelio que del Evangelio mismo. Y es que el Evangelio suele tener un tono exigente, pero al mismo tiempo es profundamente liberador. Apela a la inteligencia de las personas («¿Qué os parece?) y también a su libertad («Si quieres»). Jesús tiene toda la fuerza del mundo para «imponer» el evangelio por decreto ley, porque sí, porque yo soy el que mando, y, sin embargo, procede por la vía de la seducción. Lo comprobamos en el evangelio de hoy. Más que la parábola del buen samaritano en sí misma podemos fijar nuestra atención en las preguntas que Jesús hace al Maestro de la Ley: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella? ¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos? Y también dos recomendaciones: «Haz esto y tendrás la vida», «Anda, haz tú lo mismo».

Jesús no cuenta la parábola para humillar al maestro de la ley, sino para conectar con lo mejor de este hombre, para abrirle un horizonte más amplio, para hacerle ver la buena noticia, con la que «tendrá vida».

¡De qué manera tan distinta sonaría el evangelio en nosotros si surgiese de este modo y no como un arma arrojadiza al servicio de nuestros intereses, por nobles que aparezcan, sino como un instrumento de liberación, una manifestación del amor de Dios que quiere llegar al corazón de cada uno, que quiere “que todos los hombres de salven y lleguen al conocimiento de la verdad”. Nunca desde la imposición o el acorralamiento, sino desde la libertad y es descubrimiento persona

 

Saturday, October 5, 2024

Te doy gracias!


 Evangelio

Lc 10, 17-24

En aquel tiempo, los setenta y dos discípulos regresaron llenos de alegría y le dijeron a Jesús: “Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre”.

Él les contestó: “Vi a Satanás caer del cielo como el rayo. A ustedes les he dado poder para aplastar serpientes y escorpiones y para vencer toda la fuerza del enemigo, y nada les podrá hacer daño. Pero no se alegren de que los demonios se les sometan. Alégrense más bien de que sus nombres están escritos en el cielo”.

En aquella misma hora, Jesús se llenó de júbilo en el Espíritu Santo y exclamó: “¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! ¡Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien! Todo me lo ha entregado mi Padre y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”.

Volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: “Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven. Porque yo les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron”.


Meditacion:

Él nos hace conocer al Padre; nos hace conocer esta vida interior que Él tiene». Y «¿a quién revela esto, el Padre?, ¿a quién da esta gracia?», se preguntó el Papa. La respuesta la da Jesús mismo, como dice san Lucas en su Evangelio: «Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a los pequeños». Por ello «sólo quienes tienen el corazón como los pequeños son capaces de recibir esta revelación». Sólo «el corazón humilde, manso, que siente la necesidad de rezar, de abrirse a Dios, que se siente pobre». En una palabra, «sólo quien camina con la primera bienaventuranza: los pobres de espíritu».

Thursday, October 3, 2024

De dos en dos

Evangelio

Lc 10, 1-12

En aquel tiempo, designó el Señor a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde pensaba ir, y les dijo: “La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos. Pónganse en camino; los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en una casa, digan: ‘Que la paz reine en esta casa’. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes se cumplirá; si no, no se cumplirá. Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: ‘Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios’.

Pero si entran en una ciudad y no los reciben, salgan por las calles y digan: ‘Hasta el polvo de esta ciudad que se nos ha pegado a los pies nos lo sacudimos, en señal de protesta contra ustedes. De todos modos, sepan que el Reino de Dios está cerca’. Yo les digo que en el día del juicio, Sodoma será tratada con menos rigor que esa ciudad”



Meditacion:

Jesús, leemos en Lucas, no envió a los setenta y dos sin más: les proporcionó una “guía” con instrucciones para el caso. Guía que proporciona algunas pistas… En primer lugar los envía de dos en dos lo que significa que el centro del anuncio es Cristo mismo, no la capacidad de liderazgo, elocuencia o persuasión del que anuncia. Y que es Cristo el que mueve a la comunidad, la incipiente Iglesia: los dos la representan.

Hay que ir ligero de equipaje no sea que carguemos con tantas cosas, materiales o de otra índole, que dificulten y retarden la marcha.

Un aviso sorprendente que incluso parece algo mal educado: no saludéis a nadie por el camino. Pero en aquel contexto histórico, geográfico y cultural tiene una explicación. El saludo no consistía meramente en un “buenos días” sino en una parada dilatada de hasta varias jornadas.

Quedaos en donde os reciban y adaptaos a lo que hay. Es decir, aceptar y acoger su cultura, sus costumbres, sus normas no escritas… aunque la fe en Jesucristo que prediquéis los lleven a cambiar en según que aspectos…

Donde os reciban, curad a los enfermos. Es decir, el anuncio de la salvación tiene que acompañarse con bondad y entrega. Si decimos que Dios nos ha dado el mandato de amar, hay que ser consecuentes.

Y sed firmes y tenaces en la proclamación. Si os rechazan, tal vez por la sospecha de que queréis aprovecharos de ellos, demostrad que no os vais a llevar ni el polvo adherido a vuestros pies y dejad claro el anuncio del Reino que ha llegado para todos en Jesucristo.

 

Wednesday, October 2, 2024

Angeles guardianes


 Evangelio

Mt 18, 1-5. 10

En cierta ocasión, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: "¿Quién es más grande en el Reino de los cielos?"

Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo: "Yo les aseguro a ustedes que si no cambian y no se hacen como los niños, no entrarán en el Reino de los cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el Reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, me recibe a mí.

Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, pues yo les digo que sus ángeles, en el cielo, ven continuamente el rostro de mi Padre, que está en el cielo''.



Meditacion:

Pensar que existen lo ángeles y que cada uno de nosotros es custodiado por uno de ellos lleva al asombro y la admiración. Aunque en el credo no se citan, afirmamos que Dios es creador de todo lo visible e invisible. Son invisibles, pero son si bien en ocasiones adquieren una forma humana o sobrehumana. Entonamos el Santo en la Misa uniéndonos a los innumerables coros de ángeles… De San Jerónimo, del que hacíamos memoria el lunes, es esta afirmación: “Grande es la dignidad de las almas cuando cada una de ellas, desde el momento de nacer, tiene un ángel destinado para su custodia”.

La presencia y la acción de los ángeles aparece muchas veces en el Antiguo Testamento y en el Nuevo. Fue testimoniada por una multitud de santos ¿La percibimos en nuestra vida diaria? ¿Somos conscientes y agradecidos por este don de Dios a los hombres? Jesús nos dice en el Evangelio de hoy: “Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro del mi Padre celestial”.

Es bueno que nos encomendemos a nuestro ángel de la guarda o a los “innumerables coros de ángeles”, pero no nos confundamos: nada tiene que ver la Palabra de Dios acerca de los ángeles con la moda actual en forma de objetos, libros, amuletos y absurdas devociones que osilan entre la idolatría y la superstición.

La creatividad comercial es muy hábil para vender “ángeles” de todos colores y sabores, en todo tipo de materiales y en cualquier formato: adornos, prendedores, pulseras, anillos, aretes… y hasta estampados en camisetas. Ángeles que también protagonizan películas o relatos impregnados de la tendencia “New Age” con su cortejo de astrología, espiritismo, esoterismo, magia, etc. Estas cosas no son cristianas, mantengámonos lejos de ellas. Adoremos a Dios Padre, su Hijo Jesucristo y al Espíritu Santo y demos gracias por su bondad y misericordia.

Tuesday, October 1, 2024

Fuego del cielo


 Evangelio

Lc 9, 51-56

Cuando ya se acercaba el tiempo en que tenía que salir de este mundo, Jesús tomó la firme determinación de emprender el viaje a Jerusalén. Envió mensajeros por delante y ellos fueron a una aldea de Samaria para conseguirle alojamiento; pero los samaritanos no quisieron recibirlo, porque supieron que iba a Jerusalén. Ante esta negativa, sus discípulos Santiago y Juan le dijeron: "Señor, ¿quieres que hagamos bajar fuego del cielo para que acabe con ellos?"

Pero Jesús se volvió hacia ellos y los reprendió. Después se fueron a otra aldea.



Meditacion:

En el la lectura del Evangelio hoy vemos la exasperada e impaciente reacción de Santiago y Juan ante un contratiempo puede que grave, desde luego no mortal, que quieren ¿resolver? con una lluvia de fuego. Algo desproporcionado ¿no? El evangelista dice escuetamente que Jesús les regañó. A mi me parece que la reprensión tuvo un cierto matiz de buen humor.

El seguimiento de Jesucristo implica constancia en la fe, incluso y sobre todo cuando todas las circunstancias parecen adversas, renunciar a la venganza si el mal proviene de un ser humano, tener paciencia y aguardar siempre la salvación que Cristo nos ha ganado. Y comprender, aunque sea misterioso, que la alegría del Señor es nuestra fuerza.

Providencia

  Evangelio Mateo 6, 24-34 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Nadie puede servir a dos amos, porque odiará a uno y amará al otro...