Evangelio
Luego, Jesús dijo a sus discípulos: "El que los escucha a ustedes, a mí me escucha; el que los rechaza a ustedes, a mí me rechaza y el que me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado".
Short daily meditations about God, Religion and life... enjoy it! Meditaciones cortas y directas sobre Dios, religion y vida.. disfrutelas!
En aquel tiempo, cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: “Éste es un verdadero israelita en el que no hay doblez”. Natanael le preguntó: “¿De dónde me conoces?” Jesús le respondió: “Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera”. Respondió Natanael: “Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel”. Jesús le contestó: “Tú crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver”. Después añadió: “Yo les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre”.
Meditacion:
Por qué razón la Iglesia aparta un día de fiesta especial para los santos arcángeles? En la meditación matutina de esta misma fecha pero en 2017, el Papa Francisco nos dio la respuesta: “Hoy celebramos el día de tres de estos arcángeles porque han tenido un papel importante en la historia de la salvación. Y conmemoramos a estos tres porque también tienen un papel importante en nuestro camino hacia la salvación.” Analicemos ahora a cada uno de ellos.
El Papa Francisco dijo que San Miguel es “el que hace la guerra al diablo,” como se describe en el libro del Apocalipsis (12, 7-12). El diablo “molesta en nuestra vida: siempre busca seducir, como sedujo a nuestra madre Eva.” San Miguel “nos ayuda a hacerle la guerra, a no dejarnos seducir por este espíritu maligno que nos engaña con seducciones.”
San Gabriel, “es el que lleva las buenas nuevas.” Así como llevó las buenas noticias de salvación a Zacarías, María y José, así es el mensajero de salvación para nosotros también. “Con tantas noticias malas o tantas noticias que no tienen sustancia, olvidamos la buena nueva, aquella del Evangelio,” dijo el Santo Padre. “Gabriel [es] quien nos recuerda esto.”
Finalmente, San Rafael es el que “nos toma de la mano y camina con nosotros, nos ayuda en tantas cosas que suceden en el camino.” Él es nuestro “compañero de camino,” dijo el Papa Francisco. Así como guio los pasos de Tobías en su difícil camino (Tobit 5–13), así también guía nuestros pasos. Debemos pedirle que nos ayude a no ser “seducidos para dar el paso equivocado, equivocarse de camino.”
Los arcángeles son santos y poderosos, pero como señaló el Papa Francisco, nuestra vocación es muy similar a la de ellos: Servir al Señor, alabarlo y contemplar su gloria.
Hoy, invoquemos juntos a estos poderosos siervos de Dios y pidámosles que intercedan por nosotros. ¡Al defendernos en la batalla, recordarnos las buenas noticias y acompañarnos por nuestro camino, ellos nos están ayudando a cumplir con esta maravillosa vocación a la cual hemos sido llamados!
“¡Bendigan al Señor, ángeles poderosos! Ustedes que cumplen sus órdenes...(Salmo 103 (102), 20). Santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, ¡rueguen por nosotros!”
Un día, surgió entre los discípulos una discusión sobre quién era el más grande de ellos. Dándose cuenta Jesús de lo que estaban discutiendo, tomó a un niño, lo puso junto a sí y les dijo: “El que reciba a este niño en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe también al que me ha enviado. En realidad el más pequeño entre todos ustedes, ése es el más grande”.
Entonces, Juan le dijo: “Maestro, vimos a uno que estaba expulsando a los demonios en tu nombre; pero se lo prohibimos, porque no anda con nosotros”. Pero Jesús respondió: “No se lo prohiban, pues el que no está contra ustedes, está en favor de ustedes”.
Meditacion:
Los discípulos eran iguales a nosotros. Algunos anhelaban el respeto y la estima por parte de otras personas, otros el poder y la gloria. Y otros presumían de tener derechos exclusivos al poder de Jesús. Después de tres años de ser enseñados, dirigidos y amados por el Señor Jesús seguían sin comprender. “Déjanos ver al Padre”, le dijeron (Juan 14, 8). “¿Qué quiere decir con eso de ‘dentro de poco’?”, se preguntaron (Juan 16, 17). Y finalmente, “¿quién es el más grande?”
Jesús les dio una respuesta sencilla: Él no desea que sus seguidores piensen de sí mismos como una asamblea poderosa, respetada o elitista. Más bien, se supone que sean como niños sin expectativas, ni deseos de grandeza; más bien que sean personas sencillas, confiadas y amorosas. El Señor desea seguidores que sean abiertos y moldeables que acepten la acción del Espíritu Santo en otras personas.
En ningún lugar de este pasaje Jesús habla de ser perfecto. El Señor Jesús no plantea una vida libre de errores como la meta para sus discípulos. ¿Y cómo podría hacerlo? Los Evangelios están llenos de ejemplos en los cuales las falencias de los discípulos quedan expuestas: “¿Quién será este, que hasta el viento y el mar lo obedecen?” (Marcos 4, 41), preguntaron, a pesar de que lo habían visto curando y expulsando demonios una y otra vez. Incluso cuando Jesús les dijo que él era el Mesías y que tenía que morir, ¡la respuesta inmediata de Pedro fue equivocada (Mateo 16, 16-23)!
Los discípulos necesitaban aprender, necesitaban confiar y necesitaban vivir de forma sencilla y alegre, apoyándose en Aquel que es todopoderoso, que todo lo sabe y que es todo amor. Se necesitó tiempo: Años al lado de Jesús y todavía más años después del derramamiento del Espíritu Santo en Pentecostés. Hacerse como un niño no sucede de la noche a la mañana, pero sucede. ¡Pide, busca y llama a la puerta! Pídele al Espíritu Santo que te enseñe. Busca el amor del Padre para hacerte humilde. Llama a las puertas del cielo para que recibas la gracia de estar tranquilo y confiado.
“Amado Jesús, te pido que me ayudes a ser como un niño y que me des la sabiduría y el entendimiento que necesito para estar agradecido con mi vida y apoyarme en tu fortaleza y consuelo.”
En aquel tiempo, como todos comentaban, admirados, los prodigios que Jesús hacía, éste dijo a sus discípulos: “Presten mucha atención a lo que les voy a decir: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres”.
Pero ellos no entendieron estas palabras, pues un velo les ocultaba su sentido y se las volvía incomprensibles. Y tenían miedo de preguntarle acerca de este asunto.
Meditacion:
El beato Carlo Acutis, el niño prodigio de la informática que se convirtió en el beato de la generación del milenio, comentaba así "Nacemos originales, pero muchos viven como fotocopias". ¡Cuánta verdad! Si los jóvenes hicieran del "¡Carpe Diem!" ¡(=aprovechar el día) su lema y buscaran realizar el destino soñado para el que habían sido creados, única y amorosamente, por Dios! Esto es lo que el Eclesiastés aconseja a los jóvenes: realiza tus sueños, pero teniendo en cuenta a Dios y tu deber de dar cuenta de tu vida. No serán los años de la vida lo que importe, sino la calidad de la vida vivida. Dicha calidad sólo puede alcanzarse cuando uno se compromete audazmente con la vida, hace preguntas de exploración no sólo a las personas que le rodean, sino también a Dios, a diferencia de los tímidos discípulos del evangelio de hoy, que tenían miedo de preguntar a Jesús el significado de sus palabras. Si se hubieran atrevido a preguntar, habrían recibido respuestas que habrían iluminado su camino.
En aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa de recaudador de impuestos, y le dijo: “Sígueme”. Él se levantó y lo siguió.
Después, cuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos pu¬bli¬canos y pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos. Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: “¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?” Jesús los oyó y les dijo: “No son los sanos los que necesitan de médico, sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”.
Meditacion:
La película My Sister's Keeper comienza con estas palabras (voz en off) de Anna, la protagonista: "La mayoría de los bebés son coincidencias [...], productos de noches de borrachera y falta de control de la natalidad. Son accidentes". ¿De verdad? Compara estas palabras con las de Yahvé: "Antes de formarte en el vientre te conocí, y antes de que nacieras te consagré" (Jer 1,5). El mundo moderno sufre la pérdida del sentido de la vocación y la percepción de la vida como un accidente sin sentido. Incluso dentro de la Iglesia, hemos circunscrito el sentido de la vocación a los sacerdotes y a los religiosos, y seguimos lamentándonos por la "falta de vocaciones". Cada ser humano en la tierra ha recibido una vocación y, en consecuencia, una misión que es únicamente suya, y que nadie más puede sustituir. En este día en que meditamos la llamada de Mateo, escuchemos la súplica de San Pablo (primera lectura): "¡Vive la vocación que has recibido!"
En aquel tiempo, mucha gente se había reunido alrededor de Jesús, y al ir pasando por los pueblos, otros más se le unían. Entonces les dijo esta parábola:
“Salió un sembrador a sembrar su semilla. Al ir sembrando, unos granos cayeron en el camino, la gente los pisó y los pájaros se los comieron. Otros cayeron en terreno pedregoso, y al brotar, se secaron por falta de humedad. Otros cayeron entre espinos, y al crecer éstos, los ahogaron. Los demás cayeron en tierra buena, crecieron y produjeron el ciento por uno”. Dicho esto, exclamó: “¡El que tenga oídos para oír, que oiga!”
Entonces le preguntaron los discípulos: “¿Qué significa esta parábola?” Y él les respondió: “A ustedes se les ha concedido conocer claramente los secretos del Reino de Dios; en cambio, a los demás, sólo en parábolas para que viendo no vean y oyendo no entiendan.
La parábola significa esto: la semilla es la palabra de Dios. Lo que cayó en el camino representa a los que escuchan la palabra, pero luego viene el diablo y se la lleva de sus corazones, para que no crean ni se salven. Lo que cayó en terreno pedregoso representa a los que, al escuchar la palabra, la reciben con alegría, pero no tienen raíz; son los que por algún tiempo creen, pero en el momento de la prueba, fallan. Lo que cayó entre espinos representa a los que escuchan la palabra, pero con los afanes, riquezas y placeres de la vida, se van ahogando y no dan fruto. Lo que cayó en tierra buena representa a los que escuchan la palabra, la conservan en un corazón bueno y bien dispuesto, y dan fruto por su constancia’’.
Meditacion:
La parábola del sembrador nos presenta cuatro tipos de corazón: un corazón superficial, un corazón endurecido, un corazón saturado y un corazón fértil, abierto y acogedor. La palabra de Dios que cae en el camino superficial se pierde pronto. En un corazón endurecido y rocoso, la palabra simplemente no puede echar raíces. La palabra de Dios se sofoca en un corazón abarrotado y espinoso. En un corazón fértil, abierto y acogedor, la palabra prospera y produce mucho fruto. La noticia consoladora es que el Evangelio no excluye la posibilidad de conversión de un tipo de corazón a otro: Los tres primeros tipos de corazón pueden elegir en cualquier momento cooperar con la gracia de Dios para hacerse fértiles y receptivos a la palabra de Dios, como hizo el corazón del "buen ladrón" crucificado junto a Cristo. En su último momento, su corazón se abrió, recibió la palabra y despertó en el Paraíso con Cristo.
En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: “Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre, que bajó del cielo y está en el cielo. Así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en él tenga vida eterna.
Porque tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por él’’.
Meditacion:
Puede parecer extraño hacer una búsqueda tan ferviente, construir una basílica y tener un día de fiesta para celebrar el instrumento de tortura en el cual mataron al Hijo de Dios. Pero Santa Helena sabía que esta cruz también era el instrumento de nuestra salvación. Ella sabía que la cruz ofrecía perdón, curación de las heridas del pecado y fortaleza en nuestro caminar hacia el cielo.
Santa Helena se dedicó a encontrar la cruz verdadera, y Dios la recompensó grandemente por eso. En este día dediquémonos a encontrar el poder de la cruz de Jesús en nuestra vida: El poder de curar, salvar y fortalecer a todos los que contemplan con fe. ¡Feliz día de la Santa Cruz!
“Señor Jesús, vengo al pie de tu cruz en acción de gracias por tu sacrificio que obtuvo para mí la salvación. Te pido que me cures, me perdones y renueves mis fuerzas.”
Evangelio Mateo 6, 24-34 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Nadie puede servir a dos amos, porque odiará a uno y amará al otro...