Wednesday, August 31, 2022

Predileccion

Evangelio

Lc 4, 38-44

En aquel tiempo, Jesús salió de la sinagoga y entró en la casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron a Jesús que hiciera algo por ella. Jesús, de pie junto a ella, mandó con energía a la fiebre, y la fiebre desapareció. Ella se levantó enseguida y se puso a servirles.

Al meterse el sol, todos los que tenían enfermos se los llevaron a Jesús y él, imponiendo las manos sobre cada uno, los fue curando de sus enfermedades. De muchos de ellos salían también demonios que gritaban: “¡Tú eres el Hijo de Dios!” Pero él les ordenaba enérgicamente que se callaran, porque sabían que él era el Mesías.

Al día siguiente se fue a un lugar solitario y la gente lo andaba buscando. Cuando lo encontraron, quisieron retenerlo, para que no se alejara de ellos; pero él les dijo: “También tengo que anunciarles el Reino de Dios a las otras ciudades, pues para eso he sido enviado”. Y se fue a predicar en las sinagogas de Judea.



Meditacion:

Al entrar en la casa de Simón Pedro, Jesús ve que su suegra está en la cama con fiebre; enseguida le toma la mano, la cura y la levanta. Después del ocaso, al final del día sábado, cuando la gente puede salir y llevarle los enfermos, cura a una multitud de personas afectadas por todo tipo de enfermedades: físicas, psíquicas y espirituales. Jesús, que vino al mundo para anunciar y realizar la salvación de todo el hombre y de todos los hombres, muestra una predilección particular por quienes están heridos en el cuerpo y en el espíritu: los pobres, los pecadores, los endemoniados, los enfermos, los marginados. Así, Él se revela médico, tanto de las almas como de los cuerpos, buen samaritano del hombre. Es el verdadero Salvador: Jesús salva, Jesús cura, Jesús sana

 

Tuesday, August 30, 2022

Palabras de poder


 

Evangelio

Lk 4, 31-37

En aquel tiempo, Jesús fue a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente. Todos estaban asombrados de sus enseñanzas, porque hablaba con autoridad.

Había en la sinagoga un hombre que tenía un demonio inmundo y se puso a gritar muy fuerte: “¡Déjanos! ¿Por qué te metes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Sé que tú eres el Santo de Dios”.

Pero Jesús le ordenó: “Cállate y sal de ese hombre”. Entonces el demonio tiró al hombre por tierra, en medio de la gente, y salió de él sin hacerle daño. Todos se espantaron y se decían unos a otros: “¿Qué tendrá su palabra? Porque da órdenes con autoridad y fuerza a los espíritus inmundos y éstos se salen”. Y su fama se extendió por todos los lugares de la región.



Meditacion:

Jesús predica con autoridad propia, como alguien que tiene una doctrina que procede de sí mismo, y no como los escribas que repetían tradiciones anteriores y leyes recibidas. Repetían palabras, palabras, palabras, solo palabras —como cantaba la gran Mina—. Eran así: solo palabras. En Jesús, en cambio, la palabra tiene autoridad, Jesús tiene autoridad. Y esto toca el corazón. La enseñanza de Jesús tiene la misma autoridad de Dios que habla; de hecho, con una sola orden libera fácilmente al poseído del maligno y lo cura. ¿Por qué? Porque su palabra obra lo que dice. Porque es el profeta definitivo.

Monday, August 29, 2022

Dones


 

Evangelio

Mc 6, 17-29
En aquel tiempo, Herodes había mandado apresar a Juan el Bautista y lo había metido y encadenado en la cárcel. Herodes se había casado con Herodías, esposa de su hermano Filipo, y Juan le decía: "No te está permitido tener por mujer a la esposa de tu hermano". Por eso Herodes lo mandó encarcelar.

Herodías sentía por ello gran rencor contra Juan y quería quitarle la vida, pero no sabía cómo, porque Herodes miraba con respeto a Juan, pues sabía que era un hombre recto y santo, y lo tenía custodiado. Cuando lo oía hablar, quedaba desconcertado, pero le gustaba escucharlo.

La ocasión llegó cuando Herodes dio un banquete a su corte, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea, con motivo de su cumpleaños. La hija de Herodías bailó durante la fiesta y su baile les gustó mucho a Herodes y a sus invitados. El rey le dijo entonces a la joven: "Pídeme lo que quieras y yo te lo daré". Y le juró varias veces: "Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino".

Ella fue a preguntarle a su madre: "¿Qué le pido?" Su madre le contestó: "La cabeza de Juan el Bautista". Volvió ella inmediatamente junto al rey y le dijo: "Quiero que me des ahora mismo, en una charola, la cabeza de Juan el Bautista".

El rey se puso muy triste, pero debido a su juramento y a los convidados, no quiso desairar a la joven, y enseguida mandó a un verdugo que trajera la cabeza de Juan. El verdugo fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una charola, se la entregó a la joven y ella se la entregó a su madre.

Al enterarse de esto, los discípulos de Juan fueron a recoger el cadáver y lo sepultaron.


Meditacion:

¿Qué era lo que conmovía tanto al rey Herodes? Seguramente era la acción del Espíritu Santo a través de Juan. El Espíritu usaba la pasión de Juan por la santidad y su valentía moral para hablar a los que estaban buscando la verdad y la bondad que conmovió profundamente el alma de Herodes. A través de Juan, él le mostró al rey Herodes que no era demasiado tarde para cambiar. Por eso el rey seguía posponiendo la ejecución creyendo que podría encontrar la valentía para arrepentirse y cambiar verdaderamente.

Quizá tú no te pones en la misma categoría que Juan el Bautista, pero en cierto sentido eres como él. El Espíritu Santo habita en ti y te invita a acercarte a las personas con el amor y la misericordia de Dios. Tal vez, al igual que Juan, tienes una pasión por la santidad que atrae su atención. O quizá tu sentido de paz le ayuda a otras personas a mantenerse calmados en medio de una crisis. O tu alegría se desborda y anima el espíritu de tus seres queridos.

¿Deseas cultivar estos dones espirituales? Entonces alimenta tu relación con el Señor. Cuanto más tiempo pases con él, más experimentarás su amor y misericordia en tu propia vida. Y eso te hará más atractivo. Habrá algo diferente en ti, algo que te aparta e impacta la vida de los que te rodean.

Una palabra de advertencia: No te desanimes si tienes dificultades para ver el impacto que estás causando en otras personas. Recuerda, Herodes nunca encontró la valentía para reaccionar a las palabras de Juan. Pero el hecho de que fuera necesario que su esposa lo engañara demuestra que estaba comenzando a cambiar. De la misma forma, tú puedes confiar en que el Espíritu Santo usará el ejemplo de tu fe para que causes un impacto en el mundo que te rodea.

“Señor Jesús, te pido que me llenes de tu Espíritu Santo, para que yo pueda acercarme a otras personas y compartirles tu amor.”

Saturday, August 27, 2022

Talentos


 

Evangelio

Mt 25, 14-30
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: "El Reino de los cielos se parece también a un hombre que iba a salir de viaje a tierras lejanas; llamó a sus servidores de confianza y les encargó sus bienes. A uno le dio cinco talentos; a otro, dos; y a un tercero, uno, según la capacidad de cada uno, y luego se fue.

El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió un talento hizo un hoyo en la tierra y allí escondió el dinero de su señor.

Después de mucho tiempo regresó aquel hombre y llamó a cuentas a sus servidores.

Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: 'Señor, cinco talentos me dejaste; aquí tienes otros cinco, que con ellos he ganado'. Su señor le dijo: 'Te felicito, siervo bueno y fiel. Puesto que has sido fiel en cosas de poco valor, te confiaré cosas de mucho valor. Entra a tomar parte en la alegría de tu señor'.

Se acercó luego el que había recibido dos talentos y le dijo: 'Señor, dos talentos me dejaste; aquí tienes otros dos, que con ellos he ganado'. Su señor le dijo: 'Te felicito, siervo bueno y fiel. Puesto que has sido fiel en cosas de poco valor, te confiaré cosas de mucho valor. Entra a tomar parte en la alegría de tu señor'.

Finalmente, se acercó el que había recibido un talento y le dijo: 'Señor, yo sabía que eres un hombre duro, que quieres cosechar lo que no has plantado y recoger lo que no has sembrado. Por eso tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo'.

El señor le respondió: 'Siervo malo y perezoso. Sabías que cosecho lo que no he plantado y recojo lo que no he sembrado. ¿Por qué, entonces, no pusiste mi dinero en el banco, para que a mi regreso lo recibiera yo con intereses? Quítenle el talento y dénselo al que tiene diez. Pues al que tiene se le dará y le sobrará; pero al que tiene poco, se le quitará aun eso poco que tiene.

Y a este hombre inútil, échenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación' ".



Meditacion:

San Mateo colocó este relato en medio de dos parábolas sobre estar preparados para la Segunda Venida de Jesús. La primera elogia a las vírgenes previsoras, que estaban preparadas, con sus lámparas llenas de aceite, cuando llegó el novio (Mateo 25, 10). La segunda compara a las ovejas y las cabras, que son juzgadas según hayan cuidado o no a los “más humildes” (25, 45). Y en medio de estas dos se encuentra la parábola del rey que elogia a sus siervos laboriosos: “Puesto que has sido fiel en cosas de poco valor te confiaré cosas de mucho valor” (25, 21. 23).

Las vírgenes previsoras no hicieron nada particularmente impresionante. Simplemente tenían consigo sus frascos de aceite. Las “ovejas” parecían sorprendidas de saber que sus obras de misericordia eran tan importantes. Y a pesar de que las ganancias de los siervos lo complacían, el rey hubiera estado contento con solo los intereses del banco. En los tres casos, el asunto no estaba relacionado con la tarea; el rey estaba más interesado en la fidelidad. La fidelidad en las cosas de poco valor —insignificantes, incluso escondidas— le agradaba. Y esto agrada también a Jesús.

Quizá no todos podemos hacer cosas grandes para Dios, pero sí podemos hacer cosas pequeñas. Dios ve incluso el más pequeño de los esfuerzos, y valora nuestra fidelidad en hacerlas. Ve las plegarias que le ofreces cuando nadie está mirando. Los platos que lavas por centésima vez. Tu viaje matutino al trabajo para proveer para tu familia. Tu llamada telefónica a tus padres ancianos. Jesús te hace esta promesa: “Has sido fiel en cosas de poco valor… entra a tomar parte en la alegría de tu señor” (Mateo 25, 23).

“Señor Jesús, te pido que hoy me ayudes a ser fiel en las cosas pequeñas.”

Friday, August 26, 2022

Previsores

Evangelio

Mt 25, 1-13

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: “El Reino de los cielos es semejante a diez jóvenes, que tomando sus lámparas, salieron al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran descuidadas y cinco, previsoras. Las descuidadas llevaron sus lámparas, pero no llevaron aceite para llenarlas de nuevo; las previsoras, en cambio, llevaron cada una un frasco de aceite junto con su lámpara. Como el esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron.

A medianoche se oyó un grito: ‘¡Ya viene el esposo! ¡Salgan a su encuentro!’ Se levantaron entonces todas aquellas jóvenes y se pusieron a preparar sus lámparas, y las descuidadas dijeron a las previsoras: ‘Dennos un poco de su aceite, porque nuestras lámparas se están apagando’. Las previsoras les contestaron: ‘No, porque no va a alcanzar para ustedes y para nosotras. Vayan mejor a donde lo venden y cómprenlo’.

Mientras aquéllas iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban listas entraron con él al banquete de bodas y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras jóvenes y dijeron: ‘Señor, señor, ábrenos’. Pero él les respondió: ‘Yo les aseguro que no las conozco’.

Estén pues, preparados, porque no saben ni el día ni la hora’’.



Meditacion:

La actitud y el comportamiento de las cinco doncellas sabias podrían parecer bastante poco cristianos. ¿Por qué no compartieron un poco de lo que tenían para que todos pudieran encender sus lámparas y recibir al novio? ¿No fueron egoístas? Si bien es cierto que compartir los recursos de uno es el camino cristiano, aparentemente hay ciertas cosas que simplemente no se pueden compartir, especialmente en el ámbito espiritual: uno debe cultivarlas por sí mismo, con la gracia de Dios. En el viaje espiritual, uno debe recorrer el camino por sí mismo. Uno debe generar el aceite de la perseverancia y el compromiso por sí mismo. Los demás sólo pueden estar al lado, aconsejar y animar. Un director espiritual sólo puede mostrar el camino, el dirigido debe hacer el recorrido. Un amigo puede rezar, exhortar y apoyar a otro, pero éste debe comprometerse personalmente. Nadie puede vivir la vida de otro. 

 

Thursday, August 25, 2022

Esten preparados


 

Evangelio

Mt 24, 42-51

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Velen y estén preparados, porque no saben qué día va a venir su Señor. Tengan por cierto que si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. También ustedes estén preparados, porque a la hora en que menos lo piensen, vendrá el Hijo del hombre.

Fíjense en un servidor fiel y prudente, a quien su amo nombró encargado de toda la servidumbre para que le proporcionara oportunamente el alimento. Dichoso ese servidor, si al regresar su amo, lo encuentra cumpliendo con su deber. Yo les aseguro que le encargará la administración de todos sus bienes.

Pero si el servidor es un malvado, y pensando que su amo tardará, se pone a golpear a sus compañeros, a comer y emborracharse, vendrá su amo el día menos pensado, a una hora imprevista, lo castigará severamente y lo hará correr la misma suerte de los hipócritas. Entonces todo será llanto y desesperación’’.


Meditacion:

Es una gran ironía que los seres humanos vivan como si la muerte le ocurriera a otro. Por supuesto, sabemos que somos mortales; pero de alguna manera, vivimos como si fuéramos a vivir en esta tierra para siempre. La conciencia de nuestra mortalidad o la falta de ella influye en nuestro modo de vida. Como dijo Samuel Johnson, la perspectiva de la muerte concentra maravillosamente la mente de un ser humano. En épocas anteriores, muchos monjes solían cavar sus propias tumbas y sentarse en ellas a meditar. Incluso en estos días, algunas órdenes contemplativas continúan la práctica de que cada monje prepare su propia tumba. Esto les da perspectiva. Quien es consciente de la muerte y de la realidad de dar cuenta de su vida al Creador se mantendrá despierto y estará alerta en todo lo que haga. Esa persona no será encontrada en falta cuando llegue su hora de encontrarse con el Señor de la Vida. 

Wednesday, August 24, 2022

Promessas


 

Evangelio

Jn 1, 45-51

En aquel tiempo, Felipe se encontró con Natanael y le dijo: “Hemos encontrado a aquel de quien escribió Moisés en la ley y también los profetas. Es Jesús de Nazaret, el hijo de José”. Natanael replicó: “¿Acaso puede salir de Nazaret algo bueno?” Felipe le contestó: “Ven y lo verás”.

Cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: “Éste es un verdadero israelita en el que no hay doblez”. Natanael le preguntó: “¿De dónde me conoces?” Jesús le respondió: “Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera”. Respondió Natanael: “Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel”. Jesús le contestó: “Tú crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver”. Después añadió: “Yo les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre”.



Meditacion:

Algunos han especulado que debido a que era una tradición estudiar las Escrituras bajo una higuera, Natanael podría haber estado meditando en las promesas de Dios.

Durante siglos, las promesas de Dios que se encuentran en la Sagrada Escritura alimentaron a Israel con visiones llenas de esperanza. Una novia radiante, una ciudad y un templo brillando con la gloria del Señor, las imágenes señalaban hacia un futuro de paz cuando Dios viviría en medio de su pueblo. Natanael debe haber sacado fuerzas de su reflexión en la vida que estaba por venir, aun cuando sentía el peso de la ocupación romana. Tal vez esto le dio ojos para reconocer a Jesús como el “Hijo de Dios” y el “rey de Israel” que pondría todas las cosas en orden (Juan 1, 49). Y, en esencia, Jesús respondió: Sigue observando, ¡aún no has visto nada!


Eso es lo que Jesús nos dice a nosotros también. Al igual que Natanael, tenemos imágenes maravillosas de la vida que está por venir. E incluso sabemos que esa vida ya comenzó. Bautizados en Cristo, todos nos hemos convertido en hijos de Dios y ciudadanos del cielo. Ahora, como decía Santa Catalina de Siena: “Todo el camino al cielo ya es el cielo.”


Así como Natanael se sentó bajo una higuera a contemplar las promesas de Dios, tú puedes apartar un tiempo para la contemplación silenciosa y esperanzadora. Puedes tratar de imaginar cómo será el cielo. O puedes imaginar a Jesús rodeado de ángeles y santos. Incluso puedes pensar en todos tus seres queridos que se han ido antes que tú e imaginarlos junto a Jesús, rezando por ti, dándote ánimo y alegrándose cada vez que actúas en fe.

Así que ve y siéntate bajo tu higuera hoy, cualquiera que sea: Una mecedora, tu rincón de oración, la capilla de adoración. Si no tienes una, encuentra un lugar donde te resulte más fácil rezar. Presenta tu corazón ante el Señor y permite que sus promesas llenen tu mente. Luego escucha a Jesús decirte: “¡Aún no has visto nada!”

“Amado Señor Jesús, tú nos has abierto el cielo de par en par. ¡Te pido que me permitas ver tu gloria, ser fiel a tu evangelio y esperar con gozo el cumplimiento de tus promesas!”

Tuesday, August 23, 2022

Purificarse


 

Evangelio

Mt 23, 23-26

En aquel tiempo, Jesús dijo a los escribas y fariseos: “¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, porque pagan el diezmo de la menta, del anís y del comino, pero descuidan lo más importante de la ley, que son la justicia, la misericordia y la fidelidad! Esto es lo que tenían que practicar, sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que cuelan el mosquito, pero se tragan el camello!

¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que limpian por fuera los vasos y los platos, mientras que por dentro siguen sucios con su rapacidad y codicia! ¡Fariseo ciego!, limpia primero por dentro el vaso y así quedará también limpio por fuera’’



Meditacion:

"Purifica primero el interior, entonces el exterior también se purificará". ¡Qué fácilmente olvidamos esto, y qué convenientemente! Todos estamos ansiosos por cambiar el mundo exterior: basta con observar nuestras conversaciones en las mesas de los comedores o en los mercados o incluso en las reuniones y conferencias para llegar a esta conclusión. Rara es la gente que trabaja en sí misma, en su interior. Predicamos la fe y la moral desde las azoteas y somos ajenos, inocente o deliberadamente, al desorden interior. Esta desconexión entre el interior y el exterior explica, no sólo muchas de nuestras enfermedades físicas y emocionales, sino también todo tipo de historias de abuso, sexual, financiero, pastoral, etc., que escuchamos por ahí. Incluso en muchas casas religiosas, el examen de conciencia diario se ha convertido en algo del pasado. Es hora de hacer del examen al final del día una práctica diaria no negociable, para todo cristiano. 

Monday, August 22, 2022

Agradecer


 Lectura de la carta de San Pablo a los Tesalonicenses

2 Tes 1, 1-5. 11-12

Silvano, Timoteo y yo, Pablo, deseamos la gracia y la paz que proceden de Dios Padre y de Jesucristo, el Señor, a la comunidad cristiana de Tesalónica, reunida en el nombre de Dios, nuestro Padre, y en el de Jesucristo, el Señor.

Hermanos: Debemos dar gracias a Dios en todo momento, como es justo, por lo mucho que van prosperando ustedes en la fe y porque el amor que cada uno tiene a los otros es cada vez mayor. Por eso nos mostramos orgullosos de ustedes ante las comunidades cristianas de Dios, y de la constancia y de la fe que ustedes tienen en todas las persecuciones y tribulaciones que están sufriendo. Esta es una prueba de que, en el justo juicio de Dios, serán considerados dignos de su Reino, por el cual ahora padecen.

Oramos siempre por ustedes, para que Dios los haga dignos de la vocación a la que los ha llamado, y con su poder lleve a efecto tanto los buenos propósitos que han formado, como lo que ya han emprendido por la fe. Así glorificarán a nuestro Señor Jesús y él los glorificará a ustedes en la medida en que actúe en ustedes la gracia de nuestro Dios y de Jesucristo, el Señor.


Meditacion:

Pero contrasta esas palabras dolorosas con las que encontramos en el saludo de San Pablo a los Tesalonicenses. Esta era una comunidad de fuertes creyentes que estaban atravesando pruebas y persecución. Pablo les habla sobre la gracia y la paz de Jesús. Él hace un recuento de todas las cosas buenas que les están sucediendo: Cómo están creciendo en fe y caridad. Les aplaude su capacidad de soportar en medio del sufrimiento. Sí, Pablo a veces puede ser severo, pero aquí vemos a un apóstol amable animando a la iglesia y dándole palabras de esperanza.

¿Cuál es nuestra actitud hacia la iglesia? ¿Con nuestros hermanos cristianos? ¿Con aquellos que no creen en Cristo? Estamos sujetos a la tentación de juzgar y criticar cuando nos encontramos con alguien con quien no estamos de acuerdo. Pero si hemos experimentado el amor de Cristo y la esperanza de la resurrección, sabemos que es nuestra obligación hablar con palabras de esperanza y amor, no de condena ni rivalidad. Con la actitud correcta de amor y bondad, podemos crear una atmósfera en la cual se hable con la verdad de manera gentil, amable y respetuosa.

Hoy, piensa en alguien a quien puedes animar, alguien que puede pensar diferente a ti o alguien que está atravesando un tiempo difícil. Cuando ves a esa persona, pídele al Espíritu Santo que te dé palabras de consuelo y solidaridad. No solo tus palabras ayudarán a esa persona, ¡conmoverán también tu corazón!

“Señor, te ruego que permitas que mi boca lleve consuelo, ánimo e inspiración a las personas que me rodean. Que mi corazón esté lleno de misericordia y compasión.”

Friday, August 19, 2022

Amar a Dios

Evangelio

Mt 22, 34-40

En aquel tiempo, habiéndose enterado los fariseos de que Jesús había dejado callados a los saduceos, se acercaron a él. Uno de ellos, que era doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la ley?”

Jesús le respondió: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más grande y el primero de los mandamientos. Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se fundan toda la ley y los profetas”.



Meditacion:

Amar —con un amor que brota de un corazón rebosante del amor de Dios— es el principal mandamiento que debemos “obedecer”. San Pedro les aconsejó a los cristianos en Asia Menor que se amaran unos a otros intensamente, ¡porque el amor perdona muchos pecados! (1 Pedro 4, 8). Sí, el pecado sucede. Pero el amor nos permite soportarlo todo, esperarlo todo y sufrirlo todo (1 Corintios 13, 7). ¡Reúne todas las demás virtudes en perfecta unidad y va mucho más allá (Colosenses 3, 13-14)!


En la Última Cena, Jesús le dijo a los discípulos: “Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos” (Juan 14, 15). Esta afirmación no tenía la intención de obligarnos a la obediencia. ¡Es una promesa! Si ustedes me aman entones me obedecerán. ¡Así actúa el poder de Dios en nosotros! Es lo suficientemente fuerte para influenciar nuestros pensamientos y acciones por sobre nuestras pasiones y deseos humanos. Su efecto en nuestra vida es masivo, tanto que el pecado disminuye y los actos de servicio y de compasión aumentan.


Permitir que el amor de Dios te llene e influencie es una manera más sencilla de obedecer que confiar solamente en la determinación humana. Pídele al Espíritu Santo que derrame su amor en tu corazón. No seas tímido; ¡a él le encanta hacer esto! Permite que su amor supere el miedo, la lujuria, los celos y el egoísmo para que puedas experimentar su fortaleza y consuelo.


“Espíritu Santo, te pido que hoy me llenes con el amor del Padre. Derrámalo en mi corazón, para que yo pueda experimentar la alegría y libertad de la obediencia.”

 

Thursday, August 18, 2022

El banquete


 

Evangelio

Mt 22, 1-14

En aquel tiempo, volvió Jesús a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo:

“El Reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados, pero éstos no quisieron ir.

Envió de nuevo a otros criados que les dijeran: ‘Tengo preparado el banquete; he hecho matar mis terneras y los otros animales gordos; todo está listo. Vengan a la boda’. Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a su campo, otro a su negocio y los demás se les echaron encima a los criados, los insultaron y los mataron.

Entonces el rey se llenó de cólera y mandó sus tropas, que dieron muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.

Luego les dijo a sus criados: ‘La boda está preparada; pero los que habían sido invitados no fueron dignos. Salgan, pues, a los cruces de los caminos y conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren’. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala del banquete se llenó de convidados.

Cuando el rey entró a saludar a los convidados, vio entre ellos a un hombre que no iba vestido con traje de fiesta y le preguntó: ‘Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de fiesta?’ Aquel hombre se quedó callado. Entonces el rey dijo a los criados: ‘Átenlo de pies y manos y arrójenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación’. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos”.



Meditacion:

La parábola del banquete de bodas se abre con una invitación limitada seguida de un rechazo; y luego una invitación abierta, seguida de una expulsión. ¿Qué sentido tiene esta dinámica? La salvación se ofreció primero al "pueblo elegido" de Israel. Es típico de los seres humanos no valorar lo que se ofrece gratis. Los invitados están demasiado ocupados con sus proyectos miopes para ocuparse del banquete. La invitación se ofrece entonces gratuitamente a todos: El Evangelio sale a las cuatro direcciones del mundo y todos están invitados. No basta con responder a esta invitación estando presente: hay que estar presente con la actitud correcta del corazón, el traje de bodas, que no es negociable. Puedes venir tal como eres, pero al entrar, revístete de la mentalidad de Cristo (cf. Flp 2, 4-11) para que seas identificado, recibido y servido en el banquete de la vida.

Wednesday, August 17, 2022

Los ultimos seran los primeros


 

Evangelio

Mt 20, 1-16

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: “El Reino de los cielos es semejante a un propietario que, al amanecer, salió a contratar trabajadores para su viña. Después de quedar con ellos en pagarles un denario por día, los mandó a su viña. Salió otra vez a media mañana, vio a unos que estaban ociosos en la plaza y les dijo: ‘Vayan también ustedes a mi viña y les pagaré lo que sea justo’. Salió de nuevo a medio día y a media tarde e hizo lo mismo.

Por último, salió también al caer la tarde y encontró todavía a otros que estaban en la plaza y les dijo: ‘¿Por qué han estado aquí todo el día sin trabajar?’ Ellos le respondieron: ‘Porque nadie nos ha contratado’. El les dijo: ‘Vayan también ustedes a mi viña’.

Al atardecer, el dueño de la viña le dijo a su administrador: ‘Llama a los trabajadores y págales su jornal, comenzando por los últimos hasta que llegues a los primeros’. Se acercaron, pues, los que habían llegado al caer la tarde y recibieron un denario cada uno.

Cuando les llegó su turno a los primeros, creyeron que recibirían más; pero también ellos recibieron un denario cada uno. Al recibirlo, comenzaron a reclamarle al propietario, diciéndole: ‘Esos que llegaron al último sólo trabajaron una hora, y sin embargo, les pagas lo mismo que a nosotros, que soportamos el peso del día y del calor’.

Pero él respondió a uno de ellos: ‘Amigo, yo no te hago ninguna injusticia. ¿Acaso no quedamos en que te pagaría un denario? Toma, pues, lo tuyo y vete. Yo quiero darle al que llegó al último lo mismo que a ti. ¿Qué no puedo hacer con lo mío lo que yo quiero? ¿O vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?’

De igual manera, los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos’’.



Meditacion:

Esta parábola causa acidez a muchos que consideran injusto el acto del terrateniente. Pero quizás nos está enseñando una justicia mayor. Imaginemos el escenario: hay unos trabajadores que esperan ser recogidos para trabajar en el mercado. Salimos por la mañana para elegir a algunos de ellos. ¿A quiénes elegimos? A los jóvenes, a los aptos y a los sanos. Los viejos, los enfermos y los discapacitados quedan fuera. Por eso, cuando el propietario de la viña sale a la hora undécima, todavía están allí, y los elige. Sabiendo muy bien que tienen una familia que alimentar y necesidades que satisfacer, les paga generosamente; y les paga primero, porque, siendo viejos, enfermos o discapacitados, podrían tardar más tiempo en llegar a casa. Los obreros que trabajaron todo el día también recibieron exactamente lo que habían acordado. Jesús nos deja una pista al principio de lo que podemos esperar en el Reino: una justicia más profunda ungida de compasión.

Tuesday, August 16, 2022

Que sera de nosotros??

Evangelio

Mt 19, 23-30

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Yo les aseguro que un rico difícilmente entrará en el Reino de los cielos. Se lo repito: es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los cielos”.

Al oír esto, los discípulos se quedaron asombrados y exclamaron: “Entonces ¿quién podrá salvarse?” Pero Jesús, mirándolos fijamente, les respondió: “Para los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible”.

Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo a Jesús: “Señor, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido, ¿qué nos va a tocar?” Jesús les dijo: “Yo les aseguro que en la vida nueva, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, ustedes, los que me han seguido, se sentarán también en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.

Y todo aquel que por mí haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o esposa o hijos, o propiedades, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna. Y muchos primeros serán últimos y muchos últimos, primeros’’.



Meditacion:

¿Qué habrá entonces para nosotros?" Pedro personifica la típica mentalidad humana. Nos inclinamos a invertir sólo en aquellas empresas que traen algún rendimiento significativo, incluso en el ámbito espiritual. ¡Cuántas personas buscan a Dios sólo para utilizarlo como un cajero automático de múltiples maneras! Por supuesto, Dios satisface nuestras necesidades físicas, psicológicas y espirituales. Por lo tanto, Jesús respondió a la pregunta de Pedro de forma comprensiva y positiva y les prometió grandes beneficios. Sin embargo, en cuanto Jesús les prometió asientos de jueces con él en el Reino, ¡los hijos del trueno hicieron que su madre le pidiera a Jesús asientos privilegiados en el Reino (cf. Mt 20:20-21)! Sin embargo, a medida que su seguimiento de Jesús se hacía más cercano e íntimo, cambiaron. Sus intereses personales se desvanecieron y llegaron a perder la vida por él. Al igual que Pablo, llegarían a considerar todo como pérdida y basura sólo por el valor superlativo de conocer a Cristo y estar con él (cf. Flp 3,8-9).

 

Providencia

  Evangelio Mateo 6, 24-34 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Nadie puede servir a dos amos, porque odiará a uno y amará al otro...