Friday, May 19, 2023

No tengan miedo....


 

Evangelio

Jn 16, 20-23

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán, mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se transformará en alegría.

Cuando una mujer va a dar a luz, se angustia, porque le ha llegado la hora; pero una vez que ha dado a luz, ya no se acuerda de su angustia, por la alegría de haber traído un hombre al mundo. Así también ahora ustedes están tristes, pero yo los volveré a ver, se alegrará su corazón y nadie podrá quitarles su alegría. Aquel día no me preguntarán nada’’.



Meditacion:

Dios pronunció estas palabras al apóstol San Pablo en una visión que tuvo mientras estaba en Corinto. Pablo apenas había escapado de la muerte en varias ocasiones, y su vida en Corinto no estuvo libre de problemas. Pero el Señor lo animó a quedarse por un largo tiempo con esta incipiente iglesia sin temor porque “Yo estoy contigo” (Hechos 8, 10). No mucho después, al presentarse frente al tribunal en Corinto, ¡seguramente Pablo debe haber recordado la promesa que le hizo el Señor a permanecer en paz!


Una y otra vez encontramos este conmovedor mensaje en la Escritura: “No tengas miedo”. A menudo, Dios se lo dice a aquel a quien está llamando a aceptar un nuevo desafío: Cuando invitó a Abraham a entrar en la alianza con él, cuando llamó a Moisés a rescatar a su pueblo de la esclavitud, cuando ungió a Isaías como profeta y cuando escogió a María para dar a luz al Mesías y a José para que protegiera al santo niño.


La mayoría de estas personas reaccionó como probablemente nosotros lo haríamos: “¿Quién, yo?”, o incluso “¡Yo no! Debe ser un error.”


Pero la respuesta de Dios siempre es la misma: “No tengas miedo, pues yo estoy contigo; no temas pues yo soy tu Dios” (Isaías 41, 10). Nuestras carencias son reales, pero no son la última palabra. Dios promete que su poder puede hacerse perfecto en nuestra debilidad (2 Corintios 12, 9).


Podríamos sentirnos temerosos cuando nos centramos en circunstancias desconocidas o dificultades amenazadoras. Pero el temor desaparece cuando recordamos la bondad y el poder de Dios. Sí, Jesús promete que un día lo veremos de nuevo (Juan 16, 22). Pero aún ahora, él está con nosotros. El Señor ha prometido permanecer con nosotros, y él puede encargarse de cualquier situación que enfrentemos.


Podemos encontrar alegría y ánimo en la presencia de Jesús con nosotros por medio de la Escritura, por medio de la Eucaristía y en los demás. Al igual que Pablo, podemos recordar lo que Jesús ha hecho en nuestra vida y en todas las formas en que nos ha consolado. Podemos fijar nuestros ojos en él y en recordar que él está con nosotros. Y eso puede expulsar nuestro temor.


“Amado Señor Jesús, te pido que alejes de mí todo temor y que me ayudes a recordar que tú estás conmigo.”

No comments:

Post a Comment

Providencia

  Evangelio Mateo 6, 24-34 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Nadie puede servir a dos amos, porque odiará a uno y amará al otro...