Evangelio
Mc 6, 30-34
En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Entonces él les dijo: “Vengan conmigo a un lugar solitario, para que descansen un poco”. Porque eran tantos los que iban y venían, que no les dejaban tiempo ni para comer.
Jesús y sus apóstoles se dirigieron en una barca hacia un lugar apartado y tranquilo. La gente los vio irse y los reconoció; entonces de todos los poblados fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron.
Cuando Jesús desembarcó, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.
Meditacion:
Jesús hace ese mismo ejercicio con sus colaboradores. Según la secuencia de Marcos, después de haber realizado ellos un viaje misionero deben recogerse en “un sitio tranquilo y apartado”, no solo para descansar, sino para “hacer acopio”, para no volverse testigos vacíos. Jesús lo hizo muchas veces; según Mc 3,35, tras una jornada agotadora en Cafarnaúm, predicando y curando sufrientes, “muy temprano salió y marchó a un lugar desierto y allí oraba”. En el pasaje de hoy, Jesús hace el intento de retirarse un poco, pero solo tuvo de tranquilidad la travesía del lago, pues eran tantos los que iban y venían…
Se cuenta del cardenal Lercaro, muy conocido en la época del Vaticano II y fallecido en 1976, que, predicando ejercicios espirituales a un grupo numeroso de sacerdotes, les decía que debían hacer al menos dos horas diarias de oración. Uno de los participantes le puso como objeción que estaba al cargo de cuatro parroquias y no disponía de tanto tiempo; como demostración fue exponiendo la actividad (catequesis a diversos grupos y niveles, establecimientos de caridad, etc…). Al hacerse a la idea de tal volumen de trabajo, el cardenal le respondió: “evidentemente Usted no puede hacer dos horas diarias de oración, Usted necesita por lo menos cuatro”. Salomón habría dicho: para afrontar más problemas en el pueblo y ayudarlo en su solución, necesito imperiosamente dedicar mucho tiempo a la “docilidad de corazón”.
.jpeg)
No comments:
Post a Comment