Wednesday, August 16, 2023

Donde dos o tres...


 Evangelio

Mt 18, 15-20

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Si tu hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas. Si te escucha, habrás salvado a tu hermano. Si no te hace caso, hazte acompañar de una o dos personas, para que todo lo que se diga conste por boca de dos o tres testigos. Pero si ni así te hace caso, díselo a la comunidad; y si ni a la comunidad le hace caso, apártate de él como de un pagano o de un publicano.Yo les aseguro que todo lo que aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo.Yo les aseguro también que si dos de ustedes se ponen de acuerdo para pedir algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se lo concederá; pues donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos''.

Meditacion:

No quiero entrar en discusiones teológicas de si estamos hablando de una presencia sacramental o no. Pero hay una realidad en las palabras de Jesús: cuando la comunidad se reúne, cuando un grupo de creyentes se reúne en nombre de Jesús, por su fe en él, ahí está la presencia real de Jesús, animando su oración, su acción, su vida.

No hace falta que se reúnan en una iglesia. No hace falta que estén presididos por un sacerdote o por un religioso o religiosa. No hace falta ni siquiera que haya uno que presida la reunión. Basta con que se unan en el nombre de Jesús y ese grupo, esa comunidad, se constituye como Iglesia porque Jesús está en medio de ellos.

Me gusta imaginar al grupo de amigos que se reúnen para leer juntos y meditar un texto del Nuevo Testamento, de los evangelios o de las cartas. O que se reúnen para rezar juntos el rosario. O que la familia, un día de fiesta que por la razón que sea no pueden ir a participar en la Eucaristía, la Misa, con la comunidad parroquial, se toman un tiempo para juntos leer las lecturas del día, orar con ellas y dar gracias por tantos bienes recibidos. O los vecinos que deciden juntos tomarse un tiempo para servir a los más necesitados del barrio.Ahí siempre está Jesús en medio. Ya no son sólo un grupo de amigos, ni una familia, ni unos vecinos. Ahí otra presencia animando su oración, su compromiso, su forma de estar juntos. Están haciendo reino, fraternidad. Están haciendo presente a Dios mismo en medio de nuestro mundo. Está Jesús en medio de ellos, hecho carne y vida y esperanza y fe y reconciliación y perdón.

Tuesday, August 15, 2023

Santa Madre de Dios


 

Evangelio

Lc 1, 39-56

En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea, y entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la creatura saltó en su seno.

Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó: “¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor”.

Entonces dijo María:
“Mi alma glorifica al Señor
y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador,
porque puso sus ojos en la humildad de su esclava.

Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones,
porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede.
Santo es su nombre
y su misericordia llega de generación en generación
a los que lo temen.

Ha hecho sentir el poder de su brazo:
dispersó a los de corazón altanero,
destronó a los potentados
y exaltó a los humildes.
A los hambrientos los colmó de bienes

y a los ricos los despidió sin nada.

Acordándose de su misericordia,
vino en ayuda de Israel, su siervo,

como lo había prometido a nuestros padres,
a Abraham y a su descendencia
para siempre’’.

María permaneció con Isabel unos tres meses, y luego regresó a su casa.



Meditacion:

En esta fiesta de la Asunción resuenan, una vez más porque ya forma parte de la oración diaria en la liturgia de las horas, las palabras de María en el Magnificat.

Para ser realistas, no sabemos si fueron esas con exactitud las palabras de María en aquel momento. Actualmente estamos acostumbrados a que siempre haya un periodista con un micrófono o una cámara que registre exactamente lo que pasa en un momento determinado. Entonces no era así. Todo se basaba en la memoria, en los recuerdos. Y ya sabemos de la fragilidad de nuestra memoria. Casi seguro que no fueron sus palabras exactas.

Pero lo que es seguro es que el autor del Evangelio de Lucas puso en labios de María al que coincidía con su forma de ser, de pensar, de sentir, de creer. Es decir, que igual no fueron las palabras exactas que dijo en aquel momento pero que las podía haber dicho perfectamente. Su contenido es el de alguien que había comprendido perfectamente el mensaje rompedor de Jesús, el mensaje del Reino de Dios que pone patas arriba nuestro mundo, que da la vuelta a todo: “Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes” y “a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos”. Esa es la misericordia de Dios que llega a sus fieles de generación en generación.

El Magnificat es la expresión de alegría y gozo de alguien que siente ya la presencia del Reino entre nosotros. Sólo con este canto ya podríamos decir que María es la primera discípula. Y que su grandeza proviene sobre todo de haber seguido a Jesús, de haber guardado en su corazón los misterios del Reino y de haber puesto su vida a su servicio.

A lo largo de la vida de Jesús encontramos a María siempre cerca. Desde las bodas de Cana hasta orando con los discípulos después de su muerte, pasando, como no podía ser de otra manera, por el momento de la cruz, en el que no abandonó ni a su hijo ni su confianza en que él era el Salvador. Todos eran los misterios vividos y experimentados del Reino de un Dios que es misericordia y amor para todos, sobre todo para los más débiles y pobres.

Monday, August 14, 2023

San Maximiliano Kolbe


 Evangelio

Mt 17, 22-27

En aquel tiempo, se hallaba Jesús con sus discípulos en Galilea y les dijo: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo van a matar, pero al tercer día va a resucitar". Al oír esto, los discípulos se llenaron de tristeza.

Cuando llegaron a Cafarnaúm, se acercaron a Pedro los recaudadores del impuesto para el templo y le dijeron: "¿Acaso tu maestro no paga el impuesto?" El les respondió: "Sí lo paga".

Al entrar Pedro en la casa, Jesús se adelantó a preguntarle: "¿Qué te parece, Simón? ¿A quiénes les cobran impuestos los reyes de la tierra, a los hijos o a los extraños?" Pedro le respondió: "A los extraños". Entonces Jesús le dijo: "Por lo tanto, los hijos están exentos. Pero para no darles motivo de escándalo, ve al lago y echa el anzuelo, saca el primer pez que pique, ábrele la boca y encontrarás una moneda. Tómala y paga por mí y por ti".

Meditacion:

Hoy hacemos memoria de San Maximiliano Kolbe. Es un mártir moderno, muerto/asesinado en un campo de concentración nazi durante la II Guerra Mundial. En aquellos campos fueron asesinadas millones de personas. Todos inocentes, sin duda. Pero hoy hacemos memoria especial del P. Kolbe por la sencilla razón de que su muerte fue diferente. Él ofreció su vida a cambio de la de otra persona. Dio su vida para que el otro pudiera vivir. Kolbe había entendido, y vivido, hasta el final lo que significa ser cristiano.

La historia es bien conocida. Cuando un prisionero se escapó, los oficiales nazis determinaron que otros diez prisioneros del campo debían ser condenados a morir de inanición, encerrados en un búnker. Cuando fue elegido uno de los prisioneros que era viudo con tres hijos, Kolbe se ofreció como voluntario para sustituirle diciendo “no tengo a nadie. Soy sacerdote católico.” Cuando pasados los días, ya solo quedaban tres prisioneros vivos, los nazis decidieron matarlos con una inyección de fenol. Fue entonces cuando el P. Kolbe reunió las fuerzas para decir al enfermero que le ponía la inyección “Usted no ha entendido nada de la vida. El odio es inútil, solo el amor crea.”

El P. Kolbe no hizo más que seguir los pasos de Jesús. También Jesús fue entregado y asesinado. Tampoco los que mataron a Jesús habían entendido nada de la vida. Tampoco habían entendido que “el odio es inútil, solo el amor crea.” En realidad, el odio solo genera más odio, más violencia, más muerte. Solo el amor es capaz de romper esa dinámica mortal y asesina. Solo el amor es capaz de crear vida y esperanza.

El Reino rompe las estructuras de este mundo. Desde la perspectiva del Reino el otro no es una amenaza sino un hermano. El puño cerrado y siempre preparado para el ataque (porque no hay mejor defensa que un buen ataque) se abre en confianza y fraternidad. Eso es el Reino. Ese es el camino que nos enseñó Jesús con su vida y sus palabras. Ese es el camino que siguió el P. Kolbe en aquel lugar de dolor muerte que fue el campo de concentración de Auschwitz. ¿Seguiremos nosotros con el puño cerrado?


Saturday, August 12, 2023

Cuestion de fe


 Evangelio

Mt 17, 14-20
En aquel tiempo, al llegar Jesús a donde estaba la multitud, se le acercó un hombre, que se puso de rodillas y le dijo: "Señor, ten compasión de mi hijo. Le dan ataques terribles. Unas veces se cae en la lumbre y otras muchas, en el agua. Se lo traje a tus discípulos, pero no han podido curarlo".
Entonces Jesús exclamó: "¿Hasta cuándo estaré con esta gente incrédula y perversa? ¿Hasta cuándo tendré que aguantarla? Tráiganme aquí al muchacho". Jesús ordenó al demonio que saliera del muchacho, y desde ese momento éste quedó sano.
Después, al quedarse solos con Jesús, los discípulos le preguntaron: "¿Por qué nosotros no pudimos echar fuera a ese demonio?" Les respondió Jesús: "Porque les falta fe. Pues yo les aseguro que si ustedes tuvieran fe al menos del tamaño de una semilla de mostaza, podrían decirle a ese monte: 'Trasládate de aquí para allá', y el monte se trasladaría. Entonces nada sería imposible para ustedes".

Meditacion:
“¡Qué poca fe!”.
El reproche viene de labios del Señor.La escucharon los discípulos en más de una ocasión (al menos, así nos lo cuenta Mateo).Hoy la escuchamos nosotros. Tú y yo.
No lo rechacemos. No nos defendamos. No nos excusemos.Abrámosle la puerta, recibamos su impacto. Viniendo del Señor nos trae algo bueno, ¡seguro!
Quizá en forma de cuestionamiento, o de sacudida, o de revulsivo… o de sencilla y humilde confesión de pobreza… Quizá sientas que es cierto. Que el Señor da en la diana.
¿Qué de cosas se han quedado sin ver la luz por no atreverme a creer?
¿Cuántos pequeños milagros cotidianos se hubieran abierto como las flores en primavera si hubiera confiado más?
La fe auténtica, aunque pequeña como un grano de mostaza, participa en el poder de Dios; del Dios que crea y recrea.La fe auténtica tiene un potente dinamismo, ante el cual no hay obstáculo alguno, incluso ni lo más sólido e inamovible: los montes.El reproche del Señor no hace tomar conciencia.El reproche del Señor nos lleva a suplicar, cuidar y cultivar su regalo: esos granitos de fe.No lo olvides.Si crees, ¡creas! Si crees, ¡recreas!Si confías, ¡lo haces posible! Si te fías, ¡adelantas el futuro!Hoy sólo pido unos granos de fe.

Friday, August 11, 2023

Tu cruz


 Evangelio

Mt 16, 24-28
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí, la encontrará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrarla?Porque el Hijo del hombre ha de venir rodeado de la gloria de su Padre, en compañía de sus ángeles, y entonces dará a cada uno lo que merecen sus obras.Yo les aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán, sin haber visto primero llegar al Hijo del hombre como rey''.

Meditacion:
La proclamación de la Palabra de hoy forma parte de esos temas del seguimiento de Cristo que presuponen una experiencia inicial de encuentro y seducción que haya atravesado las capas más profundas del corazón; de lo contrario, no se hace propia.Solamente el que ama de veras no descarta del horizonte de su peregrinación la entrega, el sacrificio, la donación total.Leemos y releemos desde ahí, el texto de hoy.La exigente llamada de Jesús a correr su misma suerte, a negarnos a nosotros mismos, a cargar con la cruz no es una exhortación de corte ascético para combatir contra los deseos personales o para cargar con las dificultades de la vida.No va en esa línea la llamada del Señor. Quien no haya descubierto ya que la vida, sin más, tiene también un “lado oscuro”, y que vivir es asumir también la contrariedad, la dificultad y la limitación es que no ha aterrizado aún en la densidad de lo real.La apremiante llamada del Señor a cargar con la cruz no es una invitación a un ejercicio piadoso, sino a una opción serena y responsable en favor de aquellos a los que el sistema les impone la cruz de la intolerancia, la exclusion, la miseria y la muerte.La exigencia de cargar con la cruz está en totsl consonancia con la trayectoria vital del Maestro, “que pasó haciendo el bien y liberando a los oprimidos por el mal, porque Dios estaba con él”.Es el hilo de oro del tapiz de su mensaje y de su modo de ejercer el mesianismo: “he venido a servir y dar mi vida en rescate por todos, para que tengan vida y vida en abundancia”.No temenos ninguna necesidad de inventemos más cruces para no aceptar la verdadera cruz del Maestro. Ahí nos jugamos la autenticidad de nuestra adhesion a Él y de la verdad de nuestra colaboración en su envío a proseguir su misión solidaria y redentora (“es el amor más grande” el de dar la vida).Dame, Señor, conocer tu cruz; contemplar tu cruz; abrazar tu cruz.Dame, Señor, negarme a mi mismo y cargar con la cruz de tu seguimiento.

Thursday, August 10, 2023

Grano de trigo

Evangelio

Jn 12, 24-26

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Yo les aseguro que si el grano de trigo sembrado en la tierra no muere, queda infecundo; pero si muere, producirá mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde; el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se asegura para la vida eterna.

El que quiera servirme que me siga, para que donde yo esté, también esté mi servidor. El que me sirve será honrado por mi Padre''.


Meditacion:

El autor del cuarto Evangelio pone en labios de Jesús una serie de pinceladas que dibujan, en tonos vivos y con unos trazos altamente conmovedores, la significación de su muerte. Estamos al final de su ministerio público.

No son argumentaciones. No son razonamientos… Se trata (en el texto que proclamamos en la liturgia de hoy, fiesta de San Lorenzo) de una imagen parabólica preciosa en la que se condensa lo que en el corazón de Jesús ya anidaba como posible y dramático destino, como intuido desenlace.

“Mi vida -nos dice Jesús con palabras que brotan de sus entrañas- es como un grano de trigo”.

Como un grano de trigo.

La vida es para darla, para entregarla, para regalarla, para sembrarla…

La de Jesús el Señor lo fue enteramente.

Y la tuya y la mía, discípulos y seguidores del Buen Pastor, del Buen Sembrador, del que se desvivió, del que se sembró en el surco (a las afueras, en los márgenes) de la historia.

Si uno no se siembra, queda solo, vacío, estéril, improductivo; nada crea, nada brota, se pierde realmente…

Si uno se siembra, da mucho fruto, se multiplica, se plenifica; engendra más vida, vida abundante, cosecha de humanidad, cosecha de bien; no se pierde realmente…

Vivir en clave de Evangelio, de seguimiento es des-vivirse como Él. Sencillamente. Rotundamente.

¿Ya me lo creo, ya he entrado decidida y definitivamente en esa lógica contra-corriente?

¿Ya siento la gracia que -entrando por las venas y arterias de mi fe- me va inmunizando contra el virus del vivir buscando guardarme, protegerme, moverme razonablemente, conjugando la lógica del tener, retener, acumular…?

Dame, Señor, la gracia de saberme, sentirme y vivirme como “grano de trigo”; de sembrarme hasta desvivirme del todo.

 

Wednesday, August 9, 2023

Fe


 Evangelio
Mt 15, 21-28
En aquel tiempo, Jesús se retiró a la comarca de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea le salió al encuentro y se puso a gritar: "Señor, hijo de David, ten compasión de mí. Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio". Jesús no le contestó una sola palabra; pero los discípulos se acercaron y le rogaban: "Atiéndela, porque
viene gritando detrás de nosotros". Él les contestó: "Yo no he sido enviado sino a las ovejas descarriadas de la casa de Israel".
Ella se acercó entonces a Jesús y postrada ante él, le dijo: "¡Señor, ayúdame!" El le respondió: "No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo a los perritos". Pero ella replicó: "Es cierto, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de sus amos". Entonces Jesús le respondió: "Mujer, ¡qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que deseas". Y en aquel mismo instante quedó curada su hija.


Meditacion:
Qué quiere enseñarnos Jesús con esta parábola? Nos recuerda que debemos permanecer listos para el encuentro con Él. (…) La lámpara es el símbolo de la fe que ilumina nuestra vida, mientras que el aceite es el símbolo de la caridad que alimenta y hace fecunda y creíble la luz de la fe. La condición para estar listos para el encuentro con el Señor no es solo la fe, sino una vida cristiana rica en amor y caridad hacia el prójimo. Si nos dejamos guiar por aquello que nos parece más cómodo, por la búsqueda de nuestros intereses, nuestra vida se vuelve estéril, incapaz de dar vida a los otros y no acumulamos ninguna reserva de aceite para la lámpara de nuestra fe; y ésta —la fe— se apagará en el momento de la venida del Señor o incluso antes. Si en cambio estamos vigilantes y buscamos hacer el bien, con gestos de amor, de compartir, de servicio al prójimo en dificultades, podemos estar tranquilos mientras esperamos la llegada del novio: el Señor podrá venir en cualquier momento, y tampoco el sueño de la muerte nos asusta, porque tenemos la reserva de aceite, acumulada con las obras buenas de cada día. La fe inspira a la caridad y la caridad custodia a la fe.

Generacion

Evangelio Lucas 7, 31-35 En aquel tiempo, Jesús dijo: "¿Con quién compararé a los hombres de esta generación? ¿A quién se parecen? Se p...