Thursday, May 9, 2024

Tristeza en alegria


 Evangelio

Jn 16, 16-20

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Dentro de poco tiempo ya no me verán; y dentro de otro poco me volverán a ver". Algunos de sus discípulos se preguntaban unos a otros: "¿Qué querrá decir con eso de que: 'Dentro de poco tiempo ya no me verán, y dentro de otro poco me volverán a ver', y con eso de que: 'Me voy al Padre'?" Y se decían: "¿Qué significa ese 'un poco'? No entendemos lo que quiere decir".

Jesús comprendió que querían preguntarle algo y les dijo: "Están confundidos porque les he dicho: 'Dentro de poco tiempo ya no me verán y dentro de otro poco me volverán a ver'. Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán, mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se transformará en alegría".


Meditacion:

“Permanecer” es un verbo que parece difícil conjugar con el estilo de vida contemporáneo. ¿Se puede permanecer en un trabajo durante mucho tiempo? ¿Permanece contra viento y marea una relación de amistad? ¿Puede permanecer una promesa dada frente a las adversidades? ¿Permanecen los compromisos políticos con el electorado sobre los intereses partidistas? ¿Permanece el “si, te quiero” para siempre? ¿O todo depende? Necesitamos “permanecer” en medio del viaje de nuestra existencia, porque la permanencia nos da estabilidad, seguridad y confianza.

En la primera lectura de los Hechos, Pablo permanece en su empeño por evangelizar, a pesar de las dificultades. Se establece en Corinto, en casa de Áquila y Priscila y “todos los sábados discutía en la sinagoga, esforzándose por convencer a judíos y griegos”. Nos sigue diciendo el libro de los Hechos: “como ellos se oponían y respondían con blasfemias, Pablo sacudió sus vestidos y les dijo: -vuestra sangre recaiga sobre vuestra cabeza. Yo soy inocente y desde ahora me voy con los gentiles-”. En esa permanencia en su empeño evangelizador, no tira la toalla, sino que cambia de estrategia y vemos como conseguirá la conversión del jefe de la sinagoga y de otros muchos corintios, gracias a su empeño.

La confianza, la insistencia, la permanencia son las claves para conseguir, como nos dice Jesús en el Evangelio de hoy que “nuestra tristeza se convierta en alegría”. No nos dejemos llevar por las primeras impresiones o resultados si no son satisfactorios, permanece en tus mejores objetivos y empeños, pues es la clave para cosechar los buenos resultados.

Por qué no rezar hoy con esta petición a modo de mantra, “que nada me separe de tu amor Señor; quiero permanecer en Ti para que mi tristeza se transforme en gozo”.

Wednesday, May 8, 2024

Espiritu Santo


 Evangelio

Jn 16, 12-15

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Aún tengo muchas cosas que decirles, pero todavía no las pueden comprender. Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, él los irá guiando hasta la verdad plena, porque no hablará por su cuenta, sino que dirá lo que haya oído y les anunciará las cosas que van a suceder. Él me glorificará, porque primero recibirá de mí lo que les vaya comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho que tomará de lo mío y se lo comunicará a ustedes"



Meditacion:

El Evangelio de san Juan nos presenta un pasaje del largo discurso de despedida, pronunciado por Jesús poco antes de su pasión. En este discurso Él explica a los discípulos las verdades más profundas relacionadas con Él; y así se expresa la relación entre Jesús, el Padre y el Espíritu. Jesús sabe que está cerca de la realización del designio del Padre, que se cumplirá con su muerte y resurrección; por esto quiere asegurar a los suyos que no los abandonará, porque su misión será prolongada por el Espíritu Santo. Será el Espíritu quien prolongará la misión de Jesús, es decir, guiará a la Iglesia hacia adelante. Jesús revela en qué consiste esta misión. Sobre todo, el Espíritu nos conduce a entender muchas cosas que Jesús mismo tiene aún que decir (cf. Jn 16, 12). No se trata de doctrinas nuevas y especiales, sino de una plena comprensión de todo lo que el Hijo oyó del Padre y dio a conocer a los discípulos (cf. v. 15). El Espíritu nos guía por nuevas situaciones existenciales con una mirada dirigida a Jesús y, al mismo tiempo, abierto a los eventos y al futuro. Él nos ayuda a caminar en la historia firmemente radicados en el Evangelio y también con dinámica fidelidad a nuestras tradiciones y costumbres

Tuesday, May 7, 2024

Paraclito


 Evangelio

Jn 16, 5-11

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Me voy ya al que me envió y ninguno de ustedes me pregunta: '¿A dónde vas?' Es que su corazón se ha llenado de tristeza porque les he dicho estas cosas. Sin embargo, es cierto lo que les digo: les conviene que me vaya; porque si no me voy, no vendrá a ustedes el Paráclito; en cambio, si me voy, yo se lo enviaré.

Y cuando él venga, establecerá la culpabilidad del mundo en materia de pecado, de justicia y de juicio; de pecado, porque ellos no han creído en mí; de justicia, porque me voy al Padre y ya no me verán ustedes; de juicio, porque el príncipe de este mundo ya está condenado".


Meditacion:

"Les conviene que me vaya, porque si no me voy, el Paráclito no vendrá a ustedes" (Jn 16,7), es decir, el Espíritu. El amor de Jesús por nosotros también se puede ver en esto: la suya es una presencia que no quiere restringir nuestra libertad. Al contrario, nos hace un espacio, porque el verdadero amor siempre genera una cercanía que no aplasta, no es posesivo, es cercano, pero no posesivo; es más, el verdadero amor nos hace protagonistas.  (…) Hermanos y hermanas, pensemos hoy en el don del Espíritu que hemos recibido de Jesús para ser testigos del Evangelio. Preguntémonos si realmente lo somos; y también si somos capaces de amar a los demás, dejándolos libres y dejándoles espacio. Y luego: ¿sabemos hacernos intercesores por los demás, es decir, sabemos rezar por ellos y bendecir sus vidas? ¿O servimos a los demás por nuestros propios intereses? Aprendamos esto: la oración de intercesión, interceder por las esperanzas y los sufrimientos del mundo, interceder por la paz. Y bendigamos con la mirada y las palabras a quienes encontramos cada día

Monday, May 6, 2024

Espiritu Santo


 Evangelio

Jn 15, 26–16, 4
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando venga el Consolador, que yo les enviaré a ustedes de parte del Padre, el Espíritu de la verdad que procede del Padre, él dará testimonio de mí y ustedes también darán testimonio, pues desde el principio han estado conmigo.
Les he hablado de estas cosas para que su fe no tropiece. Los expulsarán de las sinagogas y hasta llegará un tiempo, cuando el que les dé muerte creerá dar culto a Dios. Esto lo harán, porque no nos han conocido ni al Padre ni a mí. Les he hablado de estas cosas para que, cuando llegue la hora de su cumplimiento, recuerden que ya se lo había predicho yo''.

Meditacion:
Jesús nos promete hoy su Espíritu, el Espíritu de la verdad. Nos estamos solos. Jesús nos dice hoy “desde el principio estáis conmigo”. Este espíritu Defensor, nos cuida, nos protege, nos ayuda a dar testimonio, a no tener miedo, a ser valientes como Timoteo y Pablo, a tener el corazón abierto como Lidia. Hay una condición: hay que estar receptivos y atentos para dejar al Espíritu posarse sobre nosotros, y para ello necesita su espacio en nuestro interior. Pídele hoy al Señor que te ayude a vaciarte de todo aquello que estorba en el trastero de tu corazón para que su Espíritu pueda acampar a sus anchas. ¡Ven Espíritu Divino!

Saturday, May 4, 2024

Los del mundo


 Evangelio

Jn 15, 18-21

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Si el mundo los odia, sepan que me ha odiado a mí antes que a ustedes. Si fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya; pero el mundo los odia porque no son del mundo, pues al elegirlos, yo los he separado del mundo.

Acuérdense de lo que les dije: 'El siervo no es superior a su señor'. Si a mí me han perseguido, también a ustedes los perseguirán, y el caso que han hecho de mis palabras lo harán de las de ustedes. Todo esto se lo van a hacer por mi causa, pues no conocen a aquel que me envió".


Meditacion:

El camino de los cristianos es el camino de Jesús. Si queremos ser seguidores de Jesús, no hay otro camino: el que Él marcó. Y una de las consecuencias de esto es el odio, es el odio al mundo, y también al príncipe de este mundo. El mundo amaría lo que es suyo. 'Yo os he elegido del mundo': fue Él quien nos redimió del mundo, él nos eligió: ¡pura gracia! Con su muerte, con su resurrección, nos redimió del poder del mundo, del poder del diablo, del poder del príncipe de este mundo. Y el origen del odio es este: somos salvos. Y ese príncipe que no quiere, que no quiere que nos hayamos salvado, odia

Friday, May 3, 2024

Camino, Verdad y Vida


 Evangelio

Jn 14, 6-14

En aquel tiempo, Jesús dijo a Tomás: "Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí. Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto".

Le dijo Felipe: "Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta". Jesús le replicó: "Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Entonces por qué dices: 'Muéstranos al Padre'? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras.

Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aún mayores, porque yo me voy al Padre; y cualquier cosa que pidan en mi nombre, yo la haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Yo haré cualquier cosa que me pidan en mi nombre''.


Meditacion:

La enseñanza del Evangelio es clara: se debe rezar siempre, también cuando todo parece vano, cuando Dios parece sordo y mudo y nos parece que perdemos el tiempo. Incluso si el cielo se ofusca, el cristiano no deja de rezar. Su oración va a la par que la fe. Y la fe, en muchos días de nuestra vida, puede parecer una ilusión, un cansancio estéril. Hay momentos oscuros, en nuestra vida y en esos momentos la fe parece una ilusión. Pero practicar la oración significa también aceptar este cansancio. “Padre, yo voy a rezar y no siento nada… me siento así, con el corazón seco, con el corazón árido”. Pero tenemos que ir adelante, con este cansancio de los momentos malos, de los momentos que no sentimos nada. Muchos santos y santas han experimentado la noche de la fe y el silencio de Dios —cuando nosotros llamamos y Dios no responde— y estos santos han sido perseverantes. En estas noches de la fe, quien reza nunca está solo.


Wednesday, May 1, 2024

La Vid


 Evangelio

Jn 15, 1-8

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador. Al sarmiento que no da fruto en mí, él lo arranca, y al que da fruto lo poda para que dé más fruto.

Ustedes ya están purificados por las palabras que les he dicho. Permanezcan en mí y yo en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante, porque sin mí nada pueden hacer. Al que no permanece en mí se le echa fuera, como al sarmiento, y se seca; luego lo recogen, lo arrojan al fuego y arde.

Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y se les concederá. La gloria de mi Padre consiste en que den mucho fruto y se manifiesten así como discípulos míos”.



Meditacion:

En los discursos de despedida en el contexto de la última cena (según san Juan), y que la liturgia usa en esta fase del tiempo pascual como preparación para la solemnidad de la Ascensión (según san Lucas), Jesús insiste de diversos modos en que, por un lado, se va: no va a estar ya presente como lo estuvo por los caminos de Galilea (despedida antes de la Pasión), pero tampoco exactamente con esa presencia misteriosa pero evidente del periodo de las apariciones del Resucitado (despedida antes de la Ascensión). Por otro lado, dice también que no se va del todo, que seguirá presente entre sus discípulos. Hoy, para indicar esa nueva forma de presencia, usa la imagen, tan cara a la tradición judía, de la vid y los sarmientos. Porque Jesús está presente, los que creen en él pueden permanecer unidos a él, literalmente “en él”. Se trata de un vínculo de gran intimidad, que no se reduce a una cercanía por yuxtaposición, sino de una comunicación interna, que da vida, como la savia, y permite dar frutos. Solo esa interna vinculación y permanencia hace fructífera la vida de los creyentes y de la comunidad que forman. En el asunto del Reino de Dios y del Evangelio, sin Cristo “no podemos hacer nada”, nuestra vida se seca y muere estéril. Todo intento de reducir el Evangelio a una moral, a una cosmovisión o a un plan de transformación del mundo, pero sin esa comunicación personal y profunda con la persona de Jesús, sin esa, digamos, dimensión mística, está condenado al fracaso.

Es una unión fructífera, pero también exigente, esforzada, difícil: para que esos frutos se produzcan hay que pasar por la poda (la purificación) de la Cruz. Y sólo desde ahí es posible abordar y solucionar los problemas que inevitablemente aborda la comunidad en su devenir temporal.

Nos sirve como ejemplo el primer gran conflicto interno de la Iglesia: la cuestión de la circuncisión (y la obligación de someterse a toda la ley de Moisés). Es un asunto no menor, porque está en juego la novedad radical de Cristo, la verdad de su identidad como Mesías y Salvador, aquel en el que se cumplen las Escrituras, el que lleva la ley a su cumplimiento y perfección. Si la circuncisión y la ley mosaica siguen siendo necesarias para la salvación, Jesús se reduce a un añadido más o menos significativo, pero no esencial, en la historia de Israel, como podían serlo profetas como Elías o Jeremías. Permanecer en Cristo, como los sarmientos en la vid, significa reconocer el problema, abordarlo con espíritu de discernimiento, de escucha de la Palabra, de sumisión al Espíritu Santo, y confiar en su asistencia y guía, reconociendo que el Espíritu Santo actúa a través de los apóstoles y sus sucesores.

San José, un obrero manual, se convirtió en un obrero del Reino de Dios. Es para todos un ejemplo de cómo, cada uno desde su particular vocación y profesión, puede poner sus cualidades al servicio de Cristo, el Dios con nosotros, que nació de la esposa virgen de José para quedarse con nosotros, para que nosotros pudiéramos permanecer en él.

Generacion

Evangelio Lucas 7, 31-35 En aquel tiempo, Jesús dijo: "¿Con quién compararé a los hombres de esta generación? ¿A quién se parecen? Se p...