Wednesday, October 10, 2018

Padre nuestro...


Lc 11, 1-4
Un día, Jesús estaba orando y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: "Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos".

Entonces Jesús les dijo: "Cuando oren, digan:
Padre, santificado sea tu nombre,
venga tu Reino,
danos hoy nuestro pan de cada día
y perdona nuestras ofensas,
puesto que también nosotros perdonamos
a todo aquel que nos ofende,
y no nos dejes caer en tentación".

-------------------------------------------------------------------------------------------------

GospelLK 11:1-4

Jesus was praying in a certain place, and when he had finished,
one of his disciples said to him,
"Lord, teach us to pray just as John taught his disciples."
He said to them, "When you pray, say:

Father, hallowed be your name,
your Kingdom come.
Give us each day our daily bread
and forgive us our sins
for we ourselves forgive everyone in debt to us,
and do not subject us to the final test."

========================================================

Meditacion:
Ayer por la tarde tuve un accidente manejando un scooter electrico. Si bien es de no preocuparse, por unos dias leeremos reflexiones de La Palabra entre nosotros ya que no puedo tipear con una sola mano. Bendiciones.
Reflexionando sobre la importancia del Padre Nuestro, el Papa Emérito Benedicto XVI recordó que esta es una oración que se aprende en la infancia y acompaña al cristiano “hasta el último suspiro.”

Por eso, cuando los discípulos le pidieron a Jesús que les enseñara a orar, les enseñó esta sencilla pero profunda y poderosa oración que todos conocemos desde niños, que probablemente él mismo oraba en adoración a su Padre celestial.

“Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu nombre, venga tu Reino.” Debe haber sido asombroso para los discípulos orar a Dios llamándole Padre (en hebreo “Abba”) de un modo tan directo y familiar. Esta oración está basada en la verdad de que Dios es el Padre de todos los que verdaderamente creen en su Hijo, porque ellos son hijos nacidos de Dios y auténticamente pueden conocer al Todopoderoso como Padre.

La oración de Jesús comienza con una actitud de adoración basada en la absoluta santidad del Altísimo, porque dice que Dios, invocado y conocido por su nombre, es santo. Oramos pidiendo que venga el Reino de Dios, es decir, que todos los males que contaminan y desfiguran la creación sean eliminados, especialmente los que hay en nuestro corazón.

Cuando pedimos “Danos hoy nuestro pan de cada día”, se nos revela la verdad de que Dios satisface nuestras necesidades básicas y nos protege diariamente. También necesitamos constantemente el perdón de Dios, y por eso oramos “Perdona nuestras ofensas.” Si bien es cierto que si nos arrepentimos se nos perdonan los pecados, estamos continuamente llamados a imitar cada vez más la santidad de Dios y por eso, a medida que el Espíritu Santo nos revela nuestras faltas y errores, nos da también la gracia de arrepentirnos y pedir perdón. Las palabras que nos enseñó Jesús, “Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,” nos hacen recordar que hemos de perdonar con la misma liberalidad con que Dios nos perdona a nosotros.

La última petición, “no nos dejes caer en tentación,” se refiere a la prueba, porque “ustedes tienen buena voluntad, pero son débiles.” Jesús es quien nos da la victoria sobre todas las pruebas y tentaciones.

“Padre eterno, quiero orar con la misma fidelidad de tu Hijo amado, plenamente sometido a tu voluntad, para traer tu presencia a mi corazón y a mi familia.” Amen

------------------------------------------------------------------------------------------------

Yesterday afternoon I had an accident driving an electric scooter. While it is not to worry, for a few days we will read reflections of The Word among us since I can not type with one hand. Blessings.
Reflecting on the importance of the Our Father, Pope Emeritus Benedict XVI recalled that this is a prayer that is learned in childhood and accompanies the Christian "until the last breath."

That is why, when the disciples asked Jesus to teach them to pray, he taught them this simple but profound and powerful prayer that we all know since childhood, which he probably prayed in adoration to his heavenly Father.

"When you pray, say: Father, hallowed be your name, your Kingdom come." It must have been amazing for the disciples to pray to God calling him Father (in Hebrew "Abba") in such a direct and familiar way. This prayer is based on the truth that God is the Father of all who truly believe in his Son, because they are children born of God and can authentically know the Almighty as Father.

The prayer of Jesus begins with an attitude of adoration based on the absolute sanctity of the Most High, because he says that God, invoked and known by his name, is holy. We pray that the Kingdom of God will come, that is, that all the evils that contaminate and disfigure creation will be eliminated, especially those in our hearts.

When we ask "Give us today our daily bread," the truth is revealed that God satisfies our basic needs and protects us daily. We also constantly need God's forgiveness, and that is why we pray "Forgive our offenses." While it is true that if we repent we are forgiven our sins, we are continually called to imitate God's holiness more and more, and so, as that the Holy Spirit reveals to us our faults and mistakes, it also gives us the grace to repent and ask for forgiveness. The words that Jesus taught us, "Forgive us our trespasses, as we forgive those who trespass against us," remind us to forgive with the same liberality with which God forgives us.

The last request, "Lead us not into temptation," refers to the test, because "you have good will, but you are weak." Jesus is the one who gives us victory over all trials and temptations.

"Eternal Father, I want to pray with the same fidelity of your beloved Son, fully submitted to your will, to bring your presence to my heart and my family." Amen

No comments:

Post a Comment

Juan el Bautista

  Evangelio Lucas 1, 57-66. 80 Por aquellos días, le llegó a Isabel la hora de dar a luz y tuvo un hijo. Cuando sus vecinos y parientes se e...